Hamnet

Dirección: Chloé Zhao
Duración: 2h7min. 

Argumento

Cuenta la historia de amor y pérdida que inspiró la creación de la obra maestra atemporal de Shakespeare: Hamlet. 

Reseña

Eduardo comentó: la película es hermosa y cuenta con una fotografía destacable. Jessie Buckley ofrece una actuación excelente, y los niños, especialmente Hamnet, interpretan sus papeles de manera muy natural. Para quienes no conocemos la obra de Shakespeare, algunos detalles y referencias en los diálogos pueden pasar desapercibidos. Al final, el dolor que expresa la madre ante la pérdida de su hijo es comprensible; su reclamo al padre con la frase "No estuviste aquí" resulta muy significativo, aunque también se muestra cómo ella siempre apoyó a su esposo para que pudiera partir y desarrollarse. Esto deja ver tanto el impulso que le dio como el sufrimiento de criar sola a sus hijos. El padre amaba profundamente a su hijo y la pérdida lo devastó, llevando esa culpa reflejada en la obra Hamnet. Me llamó la atención la escena del teatro, donde la madre está entre el público y comienza a gritar por el uso del nombre de su hijo sin que nadie la detenga.

Alahan comentó: que la autora del libro no menciona a Shakespeare, por eso, la película sólo lo incluye al final. Me encantó la película, pero me sucedió algo extraño: al salir del cine sentí ganas de volver a ver la escena del teatro porque no pude disfrutarla por completo. Considero que el modo en que se muestra el duelo es interesante; William, el padre, aparece triste pero no expresa sus sentimientos abiertamente, hasta que monta la obra de teatro y logra hacer catarsis. Cuando se presentó la escena de la obra, quedé fascinado frente a la pantalla. También me impresionó la actuación de Jessie Buckley como la madre, quien interpreta a una hija del bosque que rechaza la religión. Aunque siento que la película muestra principalmente el duelo, extraño conocer más acerca de la vida de Shakespeare. Otra escena que disfruté fue cuando ella va a buscarlo a Londres y se sorprende por la humilde vivienda en la que él reside. Es una de esas películas que invitan a reflexionar sobre cada imagen bella que aparece. Durante toda la proyección estuve al borde de las lágrimas, y no pensaba encontrarme con una historia tan profunda; incluso lamento no haber leído el libro antes.

En este punto señalé que la película no aborda la vida de Shakespeare, ya que se desconoce. La escritora, Maggie O´Farrel utiliza lagunas históricas para crear una ficción. Leí en alguna reseña que la obra comienza con una advertencia de que la historia que vas a leer está inspirada en la vida de una familia e identifica a sus miembros, entre ellos Hamnet, quien falleció. Sin embargo, no se menciona a William Shakespeare y es por ello que al final de la película es cuando te darás cuenta como espectador que el padre de Hamnet es Shakespeare. La historia está narrada de manera tan efectiva que incorpora los monólogos de Hamlet justo en el momento oportuno, invitando a la reflexión del espectador mientras avanza el relato.

Myrna comentó que: lo magistral y valioso de esta película es que el espectador no necesita conocimientos previos sobre Shakespeare ni sobre la novela en la que se basa; la historia resulta tan completa y atractiva que esto no es relevante. No me hizo falta nada adicional. La integridad de la obra se refleja en su profundidad, ya que aborda aspectos humanos como la pérdida de un hijo y sitúa todo en su contexto histórico. Explora temas como la religión, la necesidad del personaje del padre de ir a Londres para dedicarse al arte o el papel de la mujer. Destaco la impresionante fotografía y las buenas actuaciones, así como la sensibilidad de la directora para captar y plasmar la esencia de Shakespeare en la cinta. La poética del autor resalta notablemente. Toda la película trata sobre cómo enfrentamos la muerte y el duelo. Tanto la penumbra teatral de la última escena como la caminata por el bosque, donde aparece ese hoyo, están conectadas para despertar sensibilidad en el espectador. En resumen, me pareció una excelente película.

Faby comentó que la película es realmente maravillosa. El efecto estético propio de toda obra artística permanece: no quieres verla otra vez para no modificar tu percepción original. Destacó la fotografía, el conocimiento sobre plantas medicinales, la representación de lo salvaje en Agnes y la relación genuina con William, donde ambos se aceptan tal como son. Ella decide quedarse en el lugar donde es feliz y apoyarlo a él para que cumpla sus sueños. Entre los dos existe una profunda comprensión y amor, capaces de permitirles perseguir sus metas aunque estén en lugares distintos. La actriz le pareció excelente.

La última escena fue muy significativa porque mostró el poder de la literatura. Agnes, como espectadora ingenua, reacciona como una niña durante su primera experiencia teatral: al principio no entiende las reglas, se enoja, pero sus expresiones resultan auténticas y perfectamente interpretadas. Se observa cómo Agnes entra en un mundo de fantasía y siente que la obra la interpela, ya que trata sobre su hijo. Comienza a notar la reacción del público y del actor; deja de molestarse al comprender que la historia trata sobre su hijo y logra empatizar. Se conecta tanto que incluso desea consolar al actor. Así, se produce un efecto estético tanto dentro de la obra como fuera de ella.

Mencionó también la belleza y complicidad de los niños actores con su padre, quien delega en su hijo una responsabilidad tras la muerte de su hermana, y cómo el pequeño asume ese rol. Eso es lo que hace que la película mantenga en vilo a quienes la ven. Coincidió con Myrna: como espectadores, no era necesario tener conocimientos previos sobre Shakespeare; “Ser o no ser” funciona sólo como pretexto y basta con esa referencia para que la película adquiera una mayor dimensión para quienes la conocen.

Fridda: el inicio de la película me fascinó porque introduce una mitología basada en Orfeo y Eurídice, lo que da pie al desarrollo de la trama. Sentí una profunda empatía con Agnes, especialmente por cómo aborda el duelo materno y las diferentes etapas que atraviesa, comenzando por la culpa. La actriz logra transmitir sus emociones de forma excepcional a través de sus expresiones; espero sinceramente que reciba el Óscar. Me pareció sobresaliente la integración del monólogo poético de Shakespeare en la historia, para tratar el duelo del padre, ya que se fusiona perfectamente con la narrativa.

Cuando enfrentamos adversidades inmensas, muchas veces parece que solo hay dos caminos: continuar viviendo o sucumbir y abandonarse. Lo que mencionó Faby sobre la última escena reflejaba exactamente lo que yo experimentaba. Resulta sorprendente cómo la directora consiguió trasladar los mismos sentimientos de la actriz al público mediante esa secuencia final. Al igual que la actriz en esa escena, me desconcertó ver a William interpretando al padre fallecido dentro de ese profundo vacío, hasta que apareció el niño Hamnet y comencé a comprender la escena, relacionándola con la pérdida del hijo. Luego, presenciar al padre llorando sin consuelo hizo que también me emocionara profundamente, permitiéndome experimentar una verdadera catarsis a través de la historia.

A continuación reproduzco el monólogo de Hamlet. 

Ser, o no ser; ésa es la cuestión: 
¿Si es más noble sufrir en el ánimo
Los hondazos y flechas de la ultrajante Fortuna,
O tomar las armas contra un mar de problemas, 
Y, oponiéndonos, acabar con ellos? Morir, dormir;
No más: y con un sueño decir que acabamos
Con el dolor del corazón, y los mil golpes naturales
Que son herencia de la carne; ésa es una consumación
Piadosamente deseada. Morir, dormir;
Dormir, tal vez soñar: sí, ahí está el obstáculo;
Porque en ese sueño de muerte, qué sueños pueden sobrevenir
Cuando nos hayamos desprendido de nuestras tribulaciones mortales;
Eso es lo que nos detiene: ésa es la consideración
Que da tan larga vida a la calamidad;
¿Porque quién aguantaría los latigazos y desprecios del tiempo,
El agravio del opresor, la afrenta del soberbio,
Los espasmos de dolor del amor desairado, la tardanza de la justicia,
La insolencia de la autoridad, el mal trato
Que de los indignos recibe el mérito paciente,
Cuando él mismo podría saldar todas sus obligaciones
Con una daga desnuda? ¿Quién soportaría cargas,
Gruñendo y sudando bajo una vida fatigosa,
Si no temiera algo después de la muerte,
Ese país sin descubrir, de cuyos confines
Ningún viajero retorna, que desconcierta la voluntad,
Y nos hace soportar los males que nos afligen
Antes que lanzarnos hacia otros que desconocemos?
Así la conciencia nos hace cobardes a todos,
Y el matiz propio de la resolución
Se debilita con la palidez con que la reflexión lo cubre;
Y empresas de gran importancia y alcance
Con esta consideración tuercen su curso,
Y pierden el nombre de acción.

Alahan compartió la frase"¿Dónde está Hamlet?" es la pregunta que William plantea a Agnes tras el fallecimiento de su hijo, lo cual invita a una profunda reflexión. Esta interrogante representa la inquietud universal sobre el paradero del ser querido perdido, cuyo vacío tras una vida plenamente vivida genera cuestionamientos existenciales ante la muerte.

Desde mi perspectiva, como se expresa en la película a través de la frase "ese no es mi hermano", considero que cuando el alma abandona el cuerpo, este se convierte en un cadáver desprovisto de vida y pierde las características que lo identificaban con la persona previamente conocida.

Myrna señaló: La célebre frase “Ser o no Ser” plantea interrogantes fundamentales sobre la identidad y el destino humano: ¿Quiénes somos?, ¿hacia dónde nos dirigimos? Asimismo, es pertinente citar a Calderón de la Barca, quien afirma: “La vida es sueño y los sueños, sueños son”, expresión que guarda una estrecha relación conceptual con la reflexión de Shakespeare. Estas preguntas invitan a considerar la naturaleza de la existencia: ¿Qué es la vida?, ¿es acaso un sueño cuyos sueños también lo son? Resulta relevante destacar el cuidado con el que la directora incorpora este planteamiento en la narrativa cinematográfica, dotando a la trama de profundo significado. En definitiva, la pregunta que articula el argumento de la película es: ¿qué representa la muerte?

Edith compartió: venía de ver una película que recomiendo: “Eternidad”, que reflexiona sobre el destino después de la muerte y plantea interesantes preguntas sobre las decisiones al final de la vida.

Al ver Hamnet, me doy cuenta de mi desconocimiento sobre la poética de Shakespeare; reconozco que su obra es compleja y que, durante la representación en la película, me resultó difícil comprender varios aspectos. Esto me llevó a cuestionar si el público de esa época habría entendido plenamente la obra, dado el lenguaje elaborado de sus monólogos y textos dramáticos. A pesar de mis limitaciones literarias, destaco elementos admirables, como el personaje de Hamnet, un niño inteligente y sensible cuya confrontación con la muerte está bellamente interpretada.

Considero que la temática de la película tiene diversas aristas, especialmente el papel de una mujer profundamente conectada con la naturaleza, aunque dicha conexión se diluye en el desarrollo narrativo. Comprendo que la intención era mostrar el dolor de los padres ante la pérdida de un hijo y cómo cada uno enfrenta ese sufrimiento de forma diferente, pero percibí una estructura fragmentada en la película que no terminó de convencerme, y mis expectativas eran moderadas debido a críticas mayormente negativas.

En el ámbito visual, la constante focalización de la cámara en las expresiones faciales de la actriz, junto con el desarreglo intencionado de su peinado, redujo la estética general de la película, que es independiente de la actuación del personaje. La música, por otro lado, me pareció destacable. 

Myrna añadió: aunque la vida de Shakespeare sigue siendo un misterio, puedo afirmar que fue uno de los dramaturgos más exitosos de su época. Su lenguaje era entendido por quienes asistían al teatro y su fama creció gracias a ello. La última escena está magistralmente realizada y considero la película excepcional. En lo particular no he encontrado críticas negativas de la película. 

En mi opinión, estoy de acuerdo con Edith en que Agnes mantiene una relación con la naturaleza mística, aunque luego esta conexión se desvanece. Considero que esto es deliberado por parte de la directora, ya que es la sociedad quien interrumpe ese vínculo: todos decían que Agnes venía del bosque y que tenía la capacidad de predecir el futuro con solo tocar las manos de las personas. Al tener a sus gemelos, esa conexión se rompe; primero nace la niña y después, casi sin saberlo, también su hermano gemelo. Este detalle me resulta muy peculiar. Finalmente, me gustó mucho la película y creo que el director quiso mostrar el estado de ánimo de la protagonista mediante primeros planos de sus gestos.

Agradezco a los Cinéphilos su tiempo y esta agradable sesión. Nos vemos en la próxima. 








 






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