Por quién doblan las campanas (libro de octubre)

Editorial: DeBolsillo
432 páginas
Año. 2010.

"Las campanas doblan por ti"

Autor: John Donne

¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es una isla entera por sí mismo. 
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo. 
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuída, 
como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. 
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, 
porque me encuentro unido a toda la humanidad; 
por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti. 

Sinopsis: 

Ambientada en la guerra civil española, la obra es una bella historia de amor y muerte que se ha convertido en un clásico de nuestro tiempo. En los tupidos bosques de pinos de una región montañosa española, un grupo de milicianos se dispone a volar un puente esencial para la ofensiva republicana. La acción cortará las comunicaciones por carretera y evitará el contraataque de los sublevados. Rober Jordan, un joven voluntario de las Brigadas Internacionales, es el dinamitero experto que ha vendido a España para volar dicho puente. Allí, en las montañas, descubrirá los peligros y la intensa camaradería de la guerra. Y descubrirá también a María, una joven rescatada por los milicianos de manos de las fuerzas sublevadas de Franco, de la cual se enamorará enseguida. Mientras atraviesan las montañas, Robert Jordan irá conociendo lo sucedido durante los primeros días de la sublevación hasta el momento en que se precipite la tragedia colectiva en que están inmersos. 

Inicio: 

"Estaba tumbado boca abajo, sobre una capa de agujas de pino de color castaño, con la barbilla apoyada en los brazos cruzados, mientras el viento, en lo alto, zumbaba entre las copas. El flanco de la montaña hacía un suave declive por aquella parte; pero, más abajo, se convertía en una pendiente escarpada, de modo que desde donde se hallaba tumbado podía ver la cinta oscura, bien embreada, de la carretera, zigzagueando en torno al puerto."

Reseña: 

Iniciamos con la siguiente poesía. 
Posteriormente, Abby nos relató una historia que forma parte de su vida personal y que por su belleza humana agrego: 

En una ocasión existió una persona muy apreciada, capaz, inteligente y sagaz, con una pasión por la pesca. Vivía en un puerto famoso por sus torneos de pez vela y marlín, en los que solía participar junto a sus amigos, navegando en un yate. En alta mar, disfrutaban capturando impresionantes ejemplares; tras posar orgullosos y presumir sus logros —la experiencia también alude al escritor Ernest Hemingway, quien también era aficionado a la pesca—. Un día, mientras pescaba, sintió en su caña la fuerza de un pez inusualmente vigoroso y, con la ayuda de sus compañeros, intentó sacarlo durante varias horas. El yate se detenía y avanzaba, luchando contra la resistencia del animal, hasta que finalmente el pez vela saltó fuera del agua por última vez. Los rayos del sol iluminaron su aleta dorsal, revelando un estallido de colores antes de que el pez regresara al océano. Aquella imagen bastó para que ese pescador dejara esa práctica para siempre. Hemingway alguna vez expresó que cazaba para no hacerse daño a sí mismo. En este relato mi padre abandonó la pesca tras comprender el valor y la belleza de los seres no humanos, indefensos ante nosotros en su propio hábitat.

Eduardo comentó que nunca lo había leído antes, aunque conocía al autor por El viejo y el mar. Hemingway fue muy prolífico y, en particular, esta obra narra experiencias de guerra; él vivió la guerra civil española como corresponsal, lo que le permitió plasmar directamente esas historias y vivencias. No es una obra sencilla; a veces resulta repetitiva, especialmente por la constante mención del nombre del protagonista. A través del libro se reflejan muchos aspectos que podríamos idealizar o juzgar con frialdad: detrás de la guerra hay temores, egoísmo, infidelidades, sacrificio y amor. La novela invita a reflexionar sobre estos temas, por lo que considero que es una buena lectura.

Compartí que leí una crítica sobre la obra en la que se cuestiona por qué se caracterizó a Robert Jordan únicamente con cualidades positivas, careciendo de aspectos negativos. De acuerdo con esta observación, mientras el resto de los personajes refleja distintas facetas de la condición humana, Jordan parece estar exento de defectos. Esta particularidad podría influir también en el estilo narrativo, que resulta repetitivo según algunos lectores. Asimismo, encontré que el personaje está inspirado en el profesor estadounidense Robert Merriman, quien no sobrevivió a la guerra.

Sandy señaló:  este libro no logró captar mi interés; la historia me resultó bastante confusa. Aunque los personajes sí transmitieron los sentimientos que mencionó Eduardo, como el enojo, la envidia, la fidelidad y la amistad, hubo varias escenas—especialmente el final—que no pude imaginar claramente. Al igual que con esa parte, muchas otras también se me dificultaron. Decidí esperar a esta sesión para que me ayuden a entenderlo mejor, ya que realmente me costó mucho trabajo. Eso sí, pude terminarlo.  

Fany comentó: no pude terminar de leer la obra porque, aunque había partes que me atraparon mucho, la redundancia y la abundancia de nombres resultaron abrumadoras y sentía que eso hacía perder la esencia de la historia. Dijo: Conocí ese libro durante la secundaria, ya que mi mamá lo tenía en el tocador, pero en ese momento no me llamó la atención y no lo leí. Sin embargo, nunca olvidé el título. Me resultó interesante la historia de María; su manera de vivir y las experiencias que atravesó me parecieron cargadas de reflexiones filosóficas. Mientras leía, hacía pausas para analizar frases que consideré significativas, como: “Si tú no apoyaste, pusiste resistencia, no te pasó”. Me llamó la atención cómo Robert Jordan logra que María se sienta valiosa por ser quien es, más allá de lo vivido. Robert Jordan se describe en la historia como un hombre analítico, atractivo y estratega, que conecta con los demás a través de sus emociones, una personalidad que disfruté analizar. En cuanto a los personajes principales, voy revisándolos poco a poco. También leí El viejo y el mar, del mismo autor, esta es una obra que dice mucho con pocas palabras. Sin embargo, percibo que la obra actual tiene elementos de más y aborda situaciones complejas, como la guerra, lo cual puede dificultar la inmersión del lector. Se necesita concentración para disfrutarlo plenamente; es un libro que requiere tiempo y espacio debido a su complejidad.

Añadí que Por quién doblan las campanas es una novela que fue escrita en diecisiete meses y publicada en 1940. Se convirtió en el mayor éxito comercial de Ernest Hemingway, alcanzando aproximadamente un millón de ejemplares vendidos en su primer año y definiendo su trayectoria hasta la aparición de El viejo y el mar en 1952. Hemingway sostenía que solamente escribía sobre experiencias personales, característica que se refleja en la minuciosidad descriptiva de esta obra, permitiendo al lector vivenciar las escenas detalladamente. Es importante señalar que la complejidad de la narrativa puede generar confusión, debido a la estructura narrativa, ya que la vemos desde la perspectiva de Robert Jordan, sumergiéndonos en sus pensamientos y emociones a través de extensos monólogos internos. La técnica de flujo de conciencia utilizada por el autor, junto con las elipsis que alternan entre pasado y presente, contribuyen de manera significativa a la profundidad y riqueza de la trama.

Myrna compartió que: el análisis de la obra puede abordarse desde distintos niveles. 1. En cuanto a la traducción, se observa que el traductor incorporó diversos modismos propios del español de España, lo cual repercute negativamente en la calidad del resultado final. 2. Respecto al narrador, es evidente la utilización de la primera persona, lo que permite al lector acceder a la mente del protagonista mediante extensos monólogos; sin embargo, esto genera cierta ambigüedad narrativa respecto a la ubicación del lector dentro de la historia. 3. En relación a la técnica narrativa, destaco la reiteración del nombre de Jordan, recurso que puede resultar excesivo y llegar a incomodar. 4. Finalmente, al analizar al personaje principal desde una perspectiva ficticia, aunque reconozco el beneficio de la duda, considero que no se logra retratar a un ser humano con realismo; se presentan todas las cualidades físicas del personaje, pero en el contexto bélico en el que se desenvuelve, la representación resulta poco verosímil al mostrarse como un individuo demasiado perfecto, lo que afecta mi percepción del mismo.

La figura de Hemingway representa al "gringo", entendido aquí como una idiosincrasia estadounidense que interviene en una guerra extranjera, específicamente la española. El protagonista es un héroe típico de esa visión cultural, transmitida a través de la novela, aunque algunas escenas resultan poco creíbles. La narrativa no proporciona suficientes detalles para imaginar los escenarios y resulta difícil visualizarla desde una perspectiva cinematográfica. Sin embargo, destaca la historia de amor entre María y Robert Jordan.

Al ver la adaptación cinematográfica, mi percepción cambió completamente; ambas obras son muy distintas. Disfruté mucho la película, especialmente por su manejo de las escenas y el notable trabajo con el movimiento de cámaras, lo cual recomiendo ampliamente. Por otro lado, el libro pierde calidad debido a su deficiente traducción.

Alahan nos compartió: hace unos quince años leí este libro por primera vez, motivado porque existe una canción de Metallica inspirada en la obra que me gustó mucho. Por quién doblan las campanas de Metallica Comparando mi experiencia anterior con esta segunda lectura, debo decir que ahora lo disfruté aún más. En aquella ocasión, me centré principalmente en la historia de amor entre Don Roberto y la conejita, y experimenté algo de confusión, tal como les sucedió a ustedes.

En esta nueva lectura, presté atención a cómo cada personaje percibe la vida. No considero que exista un narrador omnipresente; aunque seguimos el punto de vista de Robert, todo se revela a través de sus ojos, por lo que desconocemos las motivaciones de Pablo y solo observamos sus momentos de rabia, algo similar ocurre con los otros personajes. La narrativa de la obra me pareció sumamente imaginativa, especialmente en episodios como el capítulo X, donde Pilar relata la masacre de republicanos contra fascistas. La forma en que el libro describe la cueva, el puente de hierro o el pellejo de vino colgado en la pared resulta muy visual. El libro me gustó bastante, aunque ocasionalmente puede ser confuso, sobre todo durante la batalla final.

Sandy preguntó por qué fue tan famoso en su época, y creo que el contexto histórico—publicado durante la Segunda Guerra Mundial—es clave: los estadounidenses se consideraban entonces los dueños del mundo, idea que defendían con más fuerza que nunca. No sorprende que el protagonista sea un reflejo del arquetipo heroico predominante hasta los años 80.

Mi personaje favorito fue Anselmo, ya que afirma que los enemigos son personas comunes atrapadas en esa situación, y aunque no quiere matarlos, entiende que a veces no hay alternativa; disfruté especialmente esos diálogos. Sin embargo, las secciones dedicadas a política y comunismo me resultaron menos interesantes e incluso algo aburridas. En conclusión, esta segunda lectura fue para mí una experiencia muy satisfactoria.

Abby reflexionó sobre cómo la obra representa la guerra y los enfrentamientos humanos.  Dijo que: en contraposición con el título y aunado a la poesía de Borges, nos habla de la interconexión entre las personas: si alguien muere, tú también mueres, porque todos formamos parte de un solo cuerpo. Aunque deberíamos sentirnos involucrados en el sufrimiento ajeno, en la realidad muchas veces nos mantenemos indiferentes. Le llamó la atención que la Guerra Civil Española duró tres años, seguida del triunfo de Franco, y la trama del libro transcurre en tres días, un número que le parece cabalístico. Por otra parte, observó que todos los personajes del grupo guerrillero de Pablo se enojan con él por no mostrar ganas de pelear ni violencia, pues quisieran verlo más comprometido con la causa; sin embargo, él afirma que ya hizo su parte y desea conservar la poca tranquilidad que tiene dentro de su cueva y sus caballos, inclusive se le tacha de capitalista; opinó que simplemente se cansó de matar.  Robert, por su parte, parece desinteresado hasta el momento de su muerte, cuando recuerda lo hermoso que es el mundo y el amor de María. Esto refleja la vida humana: creemos que podemos prescindir del mundo, sin importar si morimos mañana.

Abby vio claramente la naturaleza compleja de guerras, revoluciones y grupos armados, donde nadie es completamente bueno o malo. Destacó el personaje de María como víctima perfecta, perdonada por algo ajeno a ella y acogida por Robert, quien reacciona con gran humanidad. María queda exonerada de sus propios pensamientos, aunque por poco tiempo, porque es época de guerra y Robert muere. La novela le resulta muy descriptiva e intensa. Concluyó que la salud y la paz son nuestras posesiones más valiosas, y debemos valorarlas porque hoy están amenazadas.

Fridda. Me conmovió profundamente la obra; incluso lloré en varios episodios, especialmente al final. La encontré interesante, aunque decidí omitir algunas partes relacionadas con política que mencionó Alahan y preferí no prestarles atención. El desenlace capturó mi interés, ya que la historia tiene una estructura circular: termina tal como empieza, y lo más fascinante es que el lector puede elegir si Robert Jordan dispara la última bala para matar al teniente que está a 20 metros o decide no hacerlo.

Coincido con Allahan en que la novela, en su contexto histórico, funcionó casi como un intento de Estados Unidos por influir en Europa mediante su narrativa, presentando a los fascistas como los mayores villanos y fomentando la idea de combatir el fascismo, casi como si el libro fuera esa última bala destinada a sembrar ese pensamiento. Por eso considero que la novela tuvo gran trascendencia.

El libro me llevó a reflexionar sobre lo que sucede actualmente en Ucrania y Palestina. Adopté la sensación y el pensamiento de que, si en algún lugar del mundo la libertad está siendo destruida, debemos estar alertas, porque también podría afectarnos. No hay que pensar que por estar lejos no nos alcanzará. Me encanta el estilo de Ernest Hemingway y disfruté mucho de El viejo y el mar. Siento tristeza por su suicidio; creo que él arrastraba muchos conflictos sin resolver. Su padre también se quitó la vida, y Hemingway traslada esta experiencia al libro a través del padre de Robert Jordan, quien igualmente se suicida en la historia. Sin embargo, tengo la impresión de que el autor busca redimirlo con la frase: "Entiendo por qué te suicidaste, pero no lo apruebo". Considero que el alcohol tampoco le ayudó al escritor a resolver sus problemas existenciales, y vi algo evidente en el personaje de Pablo, a quien percibo muy fragmentado, desde el capítulo X, cuando ocurre la masacre bajo su orden, todo cambia para él. Concluyo que me encantó.

Sindy compartió que: Aunque no disfruté la obra, me resultó profundamente enriquecedora y me hizo reflexionar mucho. Desde el principio la experiencia fue dura, ya que aborda la complejidad de las guerras, los involucrados y las víctimas inocentes, dejando claro que no hay justificación para tanta atrocidad. Robert Jordan estaba seguro de su causa, pero sus acciones lo afectaban internamente. El personaje de Pilar, descrita como muy agresiva, transmite la idea de una persona quebrada por experiencias dolorosas, especialmente al ver a su esposo destruirse y deshumanizarse.

Dijo: aún no encuentro cómo lograr justicia y equidad en el mundo, e ignoro si realmente existen. Aunque puedo comprender las razones detrás de las guerras, rechazo sus métodos. Al final, uno termina asemejándose al enemigo, y me pregunto cómo romper el ciclo de violencia. Reconozco la respuesta que ofrece Jesús, la cual me da paz, pero considero que ésta apacigua la violencia sin erradicarla; incluso, los mártires cristianos no han logrado acabar con la injusticia y la violencia en dos mil años. Creo que la solución es más profunda: ni la violencia ni el amor, cuando surgen como reacción, resuelven; la respuesta debe preceder a los hechos violentos.

La historia de la obra me pareció realista al mostrar personajes con heridas internas y exponer las atrocidades cometidas por ambos bandos en la guerra, demostrando que no hay buenos o malos absolutos. La historia de amor entre María y Robert no me resultó creíble, pues considero que después de un trauma tan reciente, difícilmente alguien podría enamorarse y superar semejante sufrimiento tan rápido. Sin embargo, el desenlace me conmovió profundamente. Las últimas palabras de Robert a María reflejan el deseo humano de trascender: "Si tú te vas, yo me voy contigo". Al final, uno desea seguir adelante por quienes dejan una huella en su vida. Lloré con ese cierre y quedé impactada por la reflexión central, que conecta con el título: cuando doblan las campanas, lo hacen por todos, pues cada guerra significa una pérdida para la humanidad. Considero que el final de la obra es contundente. Por último, destacó que Ernest Hemingway es un autor muy reflexivo, cuya obra no es apta para cualquier persona ni momento, y valoro la forma tan acertada en que inicia y concluye la novela.

Abby añadió: en cuanto a María, gran parte de su comportamiento está influenciado por Pilar, a quien consideraba como una madre. Coincido con Sindy en que debe ser sumamente difícil tener a alguien cerca después de vivir lo que le pasó al personaje; incluso años después, ya estando casada, seguramente esos recuerdos regresan porque fue una experiencia muy traumática. Pero considerando que estaban en guerra y que se es más consciente de la futilidad del todo, sí puede darse. 

Eduardo terminó nuestra sesión declamando la poesía de Pablo Neruda. 


Generales traidores 

Generales

traidores:

mirad mi casa muerta,

mirad España rota :

pero de cada casa muerta sale metal ardiendo

en vez de flores,

pero de cada hueco de España

sale España,

pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,

pero de cada crimen nacen balas

que os hallarán un día el sitio

del corazón.

Preguntaréis ¿por qué su poesía

no nos habla del sueño, de las hojas,

de los grandes volcanes de su país natal?

Venid a ver la sangre por las calles,

venid a ver

la sangre por las calles,

venid a ver la sangre

por las calles!

 





¡Hasta la próxima Tertuliaturos!

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