Frankenstein

Año: 2025
Duración: 149 min. 
Dir. Guillermo del Toro

Argumento: 

Un científico brillante y obsesivo, Víctor Frankenstein, en su ambición por desafiar a la muerte, consigue dar vida a una criatura humanoide ensamblada con partes de cadáveres. Pese a tratarse de una proeza científica, Frankenstein considera que la criatura carece de inteligencia y la rechaza. Dolida, la criatura se rebela contra su creador.

Reseña: 

En esta ocasión fue una agradable sorpresa la integración de Mariana y Lucy del club de lectura: Hogar de las historias, el cual es coordinado por Sindy Castellanos.  ¡Bienvenidas y les deseamos una larga vida como cinéfilas! 

Iniciamos la sesión con unos puntos biográficos del director tomados del documental disponible en la plataforma Netflix, en el que Guillermo del Toro nos relata parte de su vida. Sangre del Toro. Esperando que puedan verlo, sólo agrego el poema con el que termina. 

Del mito
por Jaime Sabines

Mi madre me contó que yo lloré en su vientre
a ella le dijeron: tendrá suerte. 

Alguien me habló todos los días de mi vida
al oído, despacio, lentamente. 
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte. 

Como fui quien la propuso y ustedes la votaron. Iniciaré por dar mi opinión: disfruté de la película y admiro a Guillermo del Toro, aunque esta adaptación no fue la que esperaba después de haber leído y analizado la obra en Tertuliatura. Comprendo que Del Toro quiso mostrar las heridas y el dolor transmitidos generacionalmente y provenientes de nuestra herencia paterna o materna. Me parece interesante cómo separa en la narrativa de la película, la versión de Víctor y la de su criatura. Reconozco que la novela me emocionó mucho, especialmente los diálogos que tiene la criatura con su creador. Con respecto al film, el momento que más me tocó fue cuando la criatura llegó a una cabaña, observó a una familia y entendió lo valioso que es amarse, cuidarse y ser recíprocos. El final me pareció una especie de redención para el director. Por último, el diseño de vestuario y la escenografía me parecieron excelentes.

Eduardo comentó: visualmente, la película me pareció impactante: tanto la escenografía como el vestuario y las actuaciones estuvieron bien llevadas a la pantalla. Sin embargo, hay aspectos que me generaron frustración; por ejemplo, la escena en la que habían enviado a la criatura al fondo del mar y que aprovechó el director para que el tiempo coincidiera con el relato de la historia de Víctor. Sin interrupciones. Otro punto que no me agradó fue la falta de violencia en el monstruo, hay una escena en la que ningún marinero intentó defender al capitán de la criatura y la criatura simplemente entró al camarote y, con calma, anunció que ahora le tocaba a él contar su historia.

Respecto a la redención y el perdón que le otorga al padre, lo consideró una escena bien lograda, pero siento que la furia inicial de la criatura se perdió. La pregunta de Víctor y la respuesta afectuosa del monstruo —él, "te perdono, eres mi padre y te quiero mucho"— me resultaron demasiado exageradas y poco creíbles.

Recuerdo que en la sesión donde analizamos la novela de Mary Shelley, tuvimos sentimientos encontrados acerca de la creación del monstruo, llegando a coincidir en que el verdadero monstruo era Víctor. En la película lo percibo como un hombre inmaduro, marcado por traumas infantiles. Por otro lado el personaje de la chica expresó compasión por el ser construido con fragmentos de otros hombres y cuando la criatura aparece, ella le dice que la lleve consigo. Por otro lado, la muerte del anciano de la cabaña, fue la parte más triste de la película. Finalmente, encontré desmesurado que el monstruo se volviera invencible, capaz de regenerarse por sí solo.

Fabiola compartió: al principio tenía grandes expectativas, pero esta vez decidí dejar de lado el apego al libro y aceptar la visión del director. Creo que hizo una adaptación tipo melodrama telenovelesco, lo cual es parte del estilo de Del Toro; entender esto me permitió reconciliarme con lo que veía en pantalla. Me pareció una producción hermosa, con actuaciones muy destacadas. La criatura se expresó principalmente a través de su cuerpo, gestos y emociones, lo que facilitó verla como un ser hecho de retazos en lugar de la versión tradicional. Por supuesto, hubo elementos absurdos, como el hecho de que la criatura se regeneraba. Sin embargo, las interpretaciones de la protagonista y la fotografía son realmente bellas. Volvería a ver la película solo por su estética. Mi momento preferido del libro es cuando la criatura comprende que el ser humano necesita crecer acompañado y no en soledad. Me gustó cómo se adaptó en escena ese sentimiento. El gesto de la cabeza como forma de aprobación también fue acertado.

La escena en la que Frankenstein presenta su prototipo inicial ante el público resulta especialmente relevante, pues muestra la reacción de los médicos frente a una innovación que desafía los límites de la naturaleza. En este contexto, se evidencia el núcleo de la obra: la figura de un ser humano que transgrede las leyes naturales y asume el papel de Dios, aludiendo así al mito del nuevo Prometeo. Además, el laboratorio adquiere una dimensión propia dentro de la narrativa, funcionando como un elemento significativo en el desarrollo de la trama.

Lo que dice Eduardo en cuanto a que Víctor hacía berrinches al ver que su criatura sólo repite una palabra, para mí no es berrinche, es frustración, pues su creador cree que su proyecto no funcionó, que no lo logró, y que su criatura no es inteligente. Está enojado; no sabe qué hacer con ella. Considero que refleja un problema de nuestra sociedad en la que hay papás que tienen hijos con capacidades diferentes y se preguntan: ¿y ahora qué voy a hacer con este niño?

Efectivamente, el papel desempeñado por la actriz presenta características propias de una telenovela y no guarda relación directa con la obra original. En conjunto, fue una experiencia que resultó muy satisfactoria.

Sindy: planteó la pregunta sobre el significado que quiso dar Mary Shelley al titular a su obra como El moderno Prometeo. Señaló: No encontraba una relación clara, ya que, Prometeo buscaba hacer el bien; poseía el don de prever el futuro y actuaba con generosidad. En contraste, Frankenstein se caracteriza por su egoísmo y falta de consideración respecto a las consecuencias de sus acciones; además, no muestra disposición alguna para aportar algo positivo a la humanidad. Por éstas razones, considero cuestionable la denominación de El moderno Prometeo para este personaje.  

Faby explicó que, según la mitología, Prometeo intentó sustraer el fuego de los dioses para entregarlo a la humanidad, lo cual se ha interpretado en la actualidad como un símbolo de cultura, desarrollo y la capacidad de construir un mundo orientado al progreso. Asimismo, señaló que Víctor representa a una persona que, guiada por la razón, asume el rol de Dios. El mito de Prometeo se emplea para analizar cuestiones relacionadas con la ciencia y la tecnología.

Fany dijo: «Me gustó mucho la película, aunque me pareció algo extensa». Disfruté especialmente la fotografía y los paisajes. Considero que la escena de la familia en su cabaña, siendo observada por Frankenstein, es la más fiel al libro; resulta imposible no sentirse cautivado por ese ambiente, sin importar si uno fue o no creado en un laboratorio. Para mí, esa escena representa parte de la esencia de la historia.

Me interesó analizar el aspecto psicológico de Víctor; pienso que su carácter se forjó por la ausencia de su padre durante la infancia y cuando él estaba presente, solo le exigía. Eso llevó a Víctor a desear su aprobación constantemente, tratando de convertirse en el mejor doctor y científico para demostrar su propia valía.

Admiro cómo la criatura consiguió experimentar sentimientos y desarrollar un alma. El momento en que comprende que es inmortal y estará solo para siempre, sin nadie que lo ame ni lo acepte, me provocó una enorme tristeza, pues reflexioné sobre lo difícil que es esta situación, ya que el deseo humano es pertenecer a una sociedad y no estar en soledad. Al final, Víctor reconoce su error y enfrenta las consecuencias, mientras que la criatura nos ofrece una profunda lección de perdón al ser capaz de perdonar a su creador.

Sindy. Consideró que la transformación de la frustración de Frankenstein en violencia está bien lograda en la película. Aclaró que no me atraen los géneros de terror u horror y que verlos fue un reto, ya que muchas escenas no me resultaron creíbles, pero las acepto cuando las veo como una historia fantástica, aunque lo grotesco me resultó difícil de ver. Destacó que disfruté especialmente la fotografía de los paisajes y la banda sonora: música clásica, que suaviza la sensación de horror. Considero que la película presentó un tipo de terror ingenuo y casi infantil y cito como ejemplo la representación de la criatura como invencible, algo que no aparece en la obra original. Me llamó la atención la evolución humana del monstruo cuando vive en la cabaña y solicita a su creador una compañera. Aprecié los guiños a temas profundos, resaltando la fuerza emocional de los diálogos.

También señaló: estamos ante tres directrices en la literatura: la presencia del mito de Prometeo, cómo Mary Shelley lo reinterpreta en su novela y, para terminar, la visión contemporánea de Guillermo del Toro en la adaptación de la película. Observo como temática fundamental las relaciones fraternales, y reflexioné sobre cómo los hijos suelen juzgar duramente a sus padres, buscando reconocimiento, y cómo ante un solo gesto de atención por parte de ellos son capaces de perdonarles todo. Por eso, el desenlace me parece creíble; he sido testigo de ello en la vida real. Creo firmemente que el diálogo es fundamental para superar la violencia y confieso que incluso llegué a llorar durante la película. Encuentro muy bello el mensaje sobre cómo alguien que pierde la vista puede realmente ver el alma de los demás, como el viejo de la cabaña. No obstante, cuando la historia se centra en un único amor, me resulta poco convincente e incluso me provoca risa.

Mariana expresó que, al finalizar la película, percibió que se abordaban diversos temas de relevancia. Consideró que la propuesta visual contribuyó a mitigar la intensidad del terror estético presentado y destacó especialmente el diseño de vestuario como un componente significativo.

Uno de los momentos más impactantes para ella fue el uso del lenguaje cuando la criatura repitió insistentemente el nombre de Víctor, interpretándolo como una manifestación de cómo el lenguaje puede dar lugar al pensamiento.

Respecto a las escenas en las que la criatura interactúa con la familia, Mariana observó que, más allá de su humanización, el filme ofrece perspectivas educativas. Señaló que sería valioso que los adolescentes, al verla, reflexionaran sobre aspectos de crianza y sobre cómo enfrentar situaciones de discapacidad o las tensiones derivadas de la paternidad, evitando tanto la confrontación como la idealización excesiva. Argumentó que el ego de Víctor influye significativamente en la trama, lo cual da pie a múltiples interrogantes respecto a los desafíos reales de la paternidad y maternidad, reconociendo que cada enfoque—autoritarismo o crianza positiva—conlleva sus propios costes y dificultades. Finalmente, mencionó que la película le despertó el interés por profundizar en la obra literaria original.

Lucy: No he leído el libro de Frankenstein, pero lo conozco gracias a la serie Los Locos Adams. Sé lo esencial: trata sobre un monstruo creado y traído a la vida mediante electricidad. Tuve que ver la película en varias pausas; especialmente durante las escenas de carnicería, sentí la necesidad de detenerme antes de seguir. En general, disfruté la película, aunque fue la segunda parte la que más me emocionó, porque siento que ahí es donde la historia toma un giro conmovedor. Además, reflexioné sobre la importancia de considerar las diversas opiniones de los hijos en situaciones familiares, pues cada quien interpreta sus experiencias de manera distinta y los padres no siempre tratan igual a todas los hijos. Mencionó: de hecho, hay una teoría de Abraham Maslow, psicólogo estadounidense, quien plantea que muchos conflictos nacen de cómo interpretamos lo que nos sucede y de cómo juega un papel importante nuestro rol dentro de la familia y nuestra posición entre hermanos, lo cual genera rivalidad. Veo cómo esto se aplica en mi caso, siendo una familia de ocho hermanos. Creo que la forma en la que vemos las cosas influye en nuestro comportamiento. Al final, esta experiencia despertó mi interés por leer el libro original.

Asimismo, comparto los puntos que nos leyó en la sesión y que me atreví a pedirle, pues son muy buenos y reflejan la calidad de lectora que es.

"Como todo lo de Guillermo Del Toro no es lo que parece, esta obra no se queda atrás. Detrás de Víctor y FRANKESTEIN encuentras un gran trasfondo.

En primer lugar está el papel de la relación paternidad, pero antes; las heridas de infancia no sanadas. Muchos papás, somos papás sin haber sanado antes nuestro niño interior... y crecemos y convertimos en realidad nuestros más escondidos miedos y anhelos en nuestros pequeños monstruos.

Víctor, un niño que creció carente de amor, quien experimentó en su padre lo monstruoso que puede ser un Padre, y no lo contrario; crece y alimenta su ego y rencor a la figura paterna y así mismo, queriendo desafiar todo lo que representa autoridad, Dios, leyes naturales, de lógica, etc. Como una forma de aprobación paterna inconsciente.

Cuando logra su obra, obviamente no sabe cómo actuar, como nos suele suceder a los padres, y entonces nos proyectamos en los hijos y los culpamos de lo que somos y no somos, de lo que pudimos y no hacer. Porque "el padre no solo da la vida, sino que también hereda el dolor".

Otro concepto interesante es el deseo de Víctor de ser Dios, incluso más grande que Dios. Si bien, la imagen de Dios nos la formamos a través de la relación paterna, siendo ésta muy mala... Víctor desea eliminarla, decide ser mejor que su padre, mejor que Dios, retando a Dios. 

En mi humilde opinión " Es muy riesgoso jugar a ser Dios".

Al final, la película cierra con broche de oro, con la escena de reconciliación entre Padre e hijo, que para mí es el momento en que se humanizan ambos. Al final es a lo que todo ser humano debe aspirar: "La reconciliación con el origen, con la vida  con el Todo""

Fridda: fíjense que los colores presentes en distintas escenas tienen un simbolismo especial. Por ejemplo, el color rojo, representado mediante una mascada, simboliza la pasión, el amor y la figura materna. En cambio, el color verde aparece en las escenas con Elizabeth y representa la vida y la esperanza.  

Sindy nos compartió algunos datos curiosos:

1.      El primer libro considerado de ciencia ficción es Frankenstein.

2.      A la escritora le gustaba, al igual que a Guillermo Del Toro, ir al cementerio a ejercer su creatividad.

3.      En esta lucha que hablaba Lucy de la igualdad con la frase: “La mayor desigualdad es tratar a todos iguales”, considero que estamos en un camino para permitir que a cada una de las personas que se relacionen con nosotros les demos iguales oportunidades. Como sociedad, estamos reflexionando y aprendiendo.

4.      Algunos pensamientos en los diálogos:

    (1)

 “—¿Por qué lo tienes encadenado?

—Por mi seguridad y él no sabe nada mejor,

—Pero tú, sí sabes lo que es mejor”.


(2) 

“—Es que no sé quién soy.

  — yo sí sé quién eres, eres mi amigo”.


Por último, Guillermo Del Toro, cuando va a adaptar una obra, siempre aporta algo de su realidad, y sale algo totalmente diferente. Me parece que Guillermo Del Toro actualizó la obra de Mary Shelley como la escritora actualizó el mito de Prometeo.  

Fridda: Considero que no se trata de una actualización, sino más bien de una modernización del personaje. Incluso en la criatura, ya no observamos una cabeza cuadrada con tornillos; ahora vemos una figura que representa, de forma metafórica, nuestras cicatrices y heridas que han sanado y que deseamos dejar atrás.

Finalmente, Eduardo destacó que Frankenstein no desempeñó un papel paternal y percibió a la criatura únicamente como un instrumento para obtener reconocimiento. Resulta poco creíble que sea hasta el final de la película cuando el personaje de Víctor reconoce a la criatura como un ser y le pide su perdón. Por otra parte, el ángel representado en la película, símbolo de los nacimientos del siglo XIX, deja de ser una figura benévola para convertirse en una presencia inquietante al no intervenir para salvar a la madre.


¡Gracias a todos por su participación en esta nutrida tertulia! 

Prometo volver a verla y tratar de suspender el juicio crítico, como dice Faby, para disfrutarla mejor. 

 

Recomendaciones: 

Sindy nos recomienda la película Mary Shelley


¡Hasta la próxima!







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