Nuestra parte de noche (1a. parte hasta el capítulo. La cosa mala de las casas solas, Buenos Aires, 1985-1986) (libro de mayo)
Autora: Mariana Enríquez
Sinopsis:
Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, en la frontera norte con Brasil. Son los años de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensión en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre murió en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue.
Como su padre, Gaspar está llamado a ser un médium en una
sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida
eterna mediante atroces rituales. En ellos es vital disponer de un médium, pero
el destino de estos seres dotados de poderes especiales es cruel, porque su
desgaste físico y mental es rápido e implacable. Los orígenes de la Orden,
regida por la poderosa familia de la madre de Gaspar, se remontan a siglos
atrás, cuando el conocimiento de la Oscuridad llegó desde el corazón de África
a Inglaterra y desde allí se extendió hasta Argentina.
El lector encontrará en estas páginas casas cuyo interior
muta; pasadizos que esconden monstruos inimaginables; rituales con fieros y
extáticos sacrificios humanos; andanzas en el Londres psicodélico de los años
sesenta, donde la madre de Gaspar conoció a un joven cantante de aire andrógino
llamado David; párpados humanos convertidos en fetiches; enigmáticas liturgias
sexuales; la relación entre padres e hijos, con la carga de una herencia atroz;
y, de fondo, la represión de la dictadura militar, los desaparecidos y, más
adelante, la incierta llegada de la democracia, los primeros brotes del sida en
Buenos Aires.
Inicio:
Rocío dijo: Sí, lo leí. Se me hizo complicada la trama hasta que entendí la historia; ahora ya me está gustando porque, a pesar de los ritos, te encuentras con la parte humana, familiar y social. Aunque todavía no entiendo todo, percibo que el padre trata al hijo de esa manera para protegerlo y evitar que sea utilizado como él. El padre quiere que pase inadvertido y le pone todas las protecciones posibles al hijo para que no sufra por lo mismo. Creo que el padre es muy firme en su forma de ser y ha obligado al hijo a madurar, ya que el chico a su corta edad es bastante maduro. Me gustaría que no lo tratara con tanto desapego. La narrativa de esta autora es buena, aunque demasiado extensa. Hasta donde voy, sí me está gustando.
El comportamiento del padre es muy agresivo, lo que genera
una relación conflictiva con su hijo. A veces tienen momentos de gran armonía y
otras veces, conflictos severos. Particularmente, la escena donde el padre
hiere al hijo en el brazo, cortándolo y mordiéndolo, refleja sus creencias
personales. Es importante tratar de ser empáticos y entender las acciones de
cada personaje desde su perspectiva, tanto del padre hacia el hijo como
viceversa.
Considero que el personaje principal es Gaspar, el niño,
quien nos enseña sobre resiliencia, empatía y acciones desinteresadas por el
bienestar de los demás. Ahora he llegado a apreciar la historia. Invito a todos
a continuar la lectura. Como Fabs nos indicó: “Cuando un libro te incomoda,
significa que el autor logró su cometido”. Puedo afirmar que esta obra logró
incomodarme profundamente.
Víctor mencionó que no estaba al tanto del libro de la tertulia, pero asistió porque le gusta compartir con el grupo y es su aniversario. ¡Gracias Víctor por el honor!, en relación al tema de padres e hijos, que se comenta, Víctor compartió una situación personal sobre su exjefe, quien es tunecino de origen y se trasladó a Francia como refugiado. La familia de su exjefe cesó todo contacto con él cuando tenía 12 años. Posteriormente, contrajo matrimonio con una mujer que nació en prisión debido al encarcelamiento de su madre. Ninguno de los dos experimentó el amor parental, y uno de los comentarios de su exjefe es que le habría gustado contar con esa compañía, sin embargo, a pesar de estas circunstancias, logró convertirse en director de TI en la empresa donde trabaja.
Faby compartió: He leído aproximadamente una quinta parte del libro, y
comencé a sentirme abrumada por la oscuridad que transmite, lo cual me asustó.
Hay libros en los que prefiero no profundizar. Reconozco que la autora es muy
talentosa en su capacidad de descripción, y concuerdo con los comentarios vertidos en la sesión por Fany. Sin embargo, como lectores frecuentes que nos sumergimos en las
historias, hay ocasiones en las que prefiero no adentrarme en ciertos libros
debido a su contenido árido y la contraposición entre el bien y el mal.
Me resultó particularmente perturbador el maltrato al niño retratado en la obra. No soy aficionada a la literatura excesivamente oscura. Tanto las obras que abusan de escenas sexuales como aquellas que abusan de escenas de crueldad me generan incomodidad, ya que considero que buscan atraer al lector mediante el morbo, lo cual considero innecesario. A pesar de comprender la intención de la autora, percibo un abuso del mal.
A grandes rasgos, aborda la historia de una familia poderosa involucrada en una secta ocultista, ambientada a finales de la dictadura argentina, a finales de los años 70. La familia utiliza su poder para tener acceso a personas y realizar sacrificios. En mi opinión, el libro no aborda el conflicto entre el bien y el mal, sino que representa pura maldad constantemente. La familia de la orden emplea a Juan, uno de los protagonistas, como médium en sus invocaciones oscuras. Estas prácticas afectan la salud de Juan, quien gasta energía, pero la familia no muestra preocupación alguna. Más adelante en la trama, Juan tiene un hijo, y la familia decide que cuando Juan ya no les sea útil, usarán a su hijo para continuar con sus ritos oscuros. Juan ha estado en contacto con la oscuridad toda su vida, y como dijo Nietzsche, si te adentras a la oscuridad, algo de ella te afectará. El protagonista es extremadamente malvado, pero en medio de esta maldad hay un atisbo de bondad; él no quiere que su hijo sufra lo mismo, así que hará lo necesario para alejarlo de la orden. En su lógica, aunque lo trate mal, lo que le harían sería mucho peor. Decide no revelar al niño lo que está haciendo y realiza algunos rituales de protección para aislarlo. Desde la perspectiva del niño, su padre parece estar loco. La primera mitad del libro se narra desde la perspectiva del niño con un narrador omnisciente.
La ambientación me pareció muy buena; hay una parte en
particular sobre el Invunche (ser de la mitología mapuche) cuando entra en el
pasillo, que genera una sensación incómoda. No disfruté tanto el estilo de
escritura, aunque me enganchó la trama, entiendo que no es para todos. Los argentinos
están creando obras interesantes; vimos la película "Cuando acecha la oscuridad",
que parece seguir estas temáticas de terror.
Arturo dijo: aunque no soy aficionado a la literatura de terror,
una vez que decido leer un libro de este género, me sumerjo completamente.
Investigando sobre Mariana, la escritora, descubrí que parte de su vida
transcurrió durante la dictadura argentina y cuenta la anécdota de cuando decía
a sus compañeras del colegio: "En mi casa tengo en el sótano a mi abuelo
que es un poco vampiro, ten cuidado conmigo". Ella sufría de una doble
hilera de dientes, lo cual le causaba molestias, y para ella, el terror fue una
manera de defenderse de los demás, utilizándolo como protección.
¿Por qué un autor decide escribir lo que escribe? En este
caso, parece que el terror acompañó a Mariana durante su vida y lo aborda desde
una perspectiva distinta a la de los lectores. Ella también menciona que
estamos acostumbrados al terror anglosajón, ya que Drácula nos resulta algo
normal e incluso hemos romantizado a los vampiros, dejando de verlos tan
oscuros. Mariana quería rescatar la tradición de las leyendas mapuche,
historias de sufrimiento.
A medida que avanzaba en la lectura, me llamó la atención el
paralelismo entre lo terrorífico y lo real, y me di cuenta de que no conozco
mucho sobre Argentina, un país que comparte nuestro idioma y está al otro lado
del mundo. La dictadura argentina fue verdaderamente terrorífica, por lo que el
libro me parece muy simbólico al utilizar el terror y la superstición como
mecanismos para transmitir otros mensajes. En algunos momentos, el libro me
hizo sentir en México, lo cual resultó incluso más aterrador que la oscuridad
descrita en la novela.
Irene Vallejo dice que la literatura es la vasija del alma,
guardando todo lo bueno y lo malo de nuestra esencia humana. Hay una parte
simbólica que me gustó mucho: el perro se llama Nix, y Juan dice que su nombre
representa a la diosa griega de la noche, casada con Érebo, la oscuridad, que
no es lo mismo que la noche. Ambos tuvieron dos hijos mellizos: Hipnos, el
sueño, y Tánatos, la muerte. Se parecen, pero obviamente no son iguales.
Ese simbolismo construido en la narrativa es muy bueno.
Todos tenemos algo de oscuridad, y muchos de nuestros paradigmas se reflejan
ahí, quizá por eso nos da miedo este tipo de obras, porque nos confronta.
Ahora, con las descripciones oscuras y fuertes, el significado lo aportamos
nosotros. Hay un significado que pone la autora, pero otro lo aporta el lector.
Me impresionó la manera en que la autora ligó las cosas. Una de mis conclusiones
es cuánto desconozco de pueblos hermanos, pues conozco mucho más sobre relatos
europeos y anglosajones. Me gusta la obra y quiero seguir leyendo.
María compartió: mi interpretación de la novela difiere sustancialmente de sus opiniones. Observo que el protagonista, quien es viudo, asume la responsabilidad de cuidar a su hijo y decide emprender un viaje para establecer una relación más cercana con él. La muerte de su esposa le obliga a convivir con su hijo, a quien no conoce lo suficiente. El padre realiza este esfuerzo con la intención de fortalecer ese vínculo. Además, está enfermo del corazón y es consciente de que su hijo quedará solo, por lo que desea prepararlo para la vida. En cuanto a los elementos sobrenaturales de la historia, mantengo una postura escéptica y he interpretado lo que podría parecer oscuridad desde una perspectiva más saludable y optimista. Considero que el viaje tiene como propósito fomentar la madurez del niño. Sin embargo, cuando la trama introduce aspectos de magia negra, mi interés disminuyó. A la luz de sus comentarios, considero que debo volver a releerlo. También, observé que la madre se estaba alejando de esa compleja situación familiar en la que vivía y anhelaba una vida diferente.
Arturo comentó que cuando vio todo lo que hacía Gaspar le pareció que tenía una madurez notable. Dijo: en la historia Gaspar es un niño de entre 6 y 12 años que se cocina solo, pasa la mayor parte del tiempo solo, sufre constantemente heridas por parte de su padre, esto es, Mariana (la escritora) nos presenta a Gaspar como un niño muy maduro y que no tiene miedo y concuerdo con que es el protagonista principal de la novela.
Eduardo señaló: la obra trata sobre la intensa relación entre un padre médium y su hijo. El padre quiere proteger a su hijo, quien no tiene miedo ya que ha sido entrenado para no temerle a los muertos. Los muertos que ve el niño son almas perdidas que murieron de manera violenta. La historia está ambientada en la dictadura argentina, utilizando este contexto como telón de fondo para los sucesos. Aunque aborda temas de terror y es una novela fuerte, considero que es una obra interesante que aborda una realidad compleja.
Arturo Jr. compartió: es la primera ocasión en que leo una novela, ya que previamente solo había leído cuentos cortos y literatura relacionada con ingeniería. Al principio, encontré dificultades para leer la obra debido a su descripción y a los modismos regionales presentes en su narrativa. En ocasiones, tuve que releer algunas secciones para comprenderlas completamente. No percibí la parte referente al comportamiento abusivo del padre porqué hasta donde llegué en la lectura, el padre se da cuenta de que su hijo también posee ciertas habilidades y reconoce que su hijo está en peligro. Me parece que el padre muestra ternura en su comportamiento. Sin embargo, al reflexionar sobre ello, creo que a los hijos a menudo nos resulta difícil ver la humanidad en nuestros padres y entender que lo que genuinamente desean es protegernos.
Por otra parte, indicó que, como aficionado al fútbol, siempre ha preferido a Messi sobre Maradona. Sin embargo, para la mayoría de los argentinos, Maradona es superior porque ganó el mundial durante la dictadura, en el contexto de la Guerra de las Malvinas. El gobierno engañó a la gente diciendo que estaban ganando cuando esto no era cierto. Maradona es visto casi como una deidad porque la victoria contra Inglaterra en ese partido fue una forma de desquitarse por la guerra. El fútbol les permitió escapar de la dictadura y superar la pérdida de las Malvinas.
Por último, añadió que de acuerdo a los comentarios de los integrantes de Tertuliatura, nota un marcado paralelismo entre la trama de Nuestra parte de noche y la saga de Star Wars y dijo: en ambas historias, existen dos visiones opuestas sobre el mismo concepto: los sith y los jedi representan diferentes perspectivas sobre la energía que permite manipular el universo, una habilidad reservada a ciertas personas.
Los sith, que representan el lado oscuro, funcionan en parejas, mientras que los jedi eran 10,000. La manera en que los sith derrocan a los jedi e imponen su sistema de gobierno involucra llevar una doble vida, infiltrándose en el senado y en las estructuras de poder de la galaxia. Esto demuestra cómo es necesario tener una doble vida política para lograr sus objetivos. Una vez establecido el imperio, se vuelve imperativo cazar a todos los usuarios de la fuerza, similar a lo que ocurre en la obra, donde se deben cazar sistemáticamente a personas con ciertas características; quienes deben unirse o serán eliminados. Este proceso de objetivación es muy evidente. También se observa el patrón del maestro y el aprendiz, donde el aprendiz siempre debe superar y eliminar al maestro. Este contraste está claramente delineado.
Finalmente señaló que personalmente, la obra no le perturbó demasiado ya que pudo contrastarlo con otras referencias como la mencionada anteriormente.
Valeria mencionó que leyó aproximadamente una quinta parte
del libro debido a sus obligaciones escolares. Observó que la relación entre
padre e hijo está representada de manera muy humana, destacando cómo las
acciones de los padres pueden ser percibidas de diferentes maneras dependiendo
de la edad de los hijos. Valeria opinó que la actitud del padre no buscaba
dañar a su hijo, sino protegerlo de algo, y consideró este aspecto
identificable. Además, señaló que el libro es muy descriptivo y, en ocasiones,
tuvo que releer partes para comprender mejor la narrativa, sin relacionarlo con
aspectos oscuros de brujería.
Sindy compartió que este tipo de literatura le resulta
perjudicial y la evita. Indicó que, aunque la literatura puede reflejar
nuestros deseos más oscuros, algunas narraciones contienen imágenes que nunca
se le habrían ocurrido previamente, las cuales ahora la impresionan. Terminó el libro, gracias a la advertencia de Eduardo, cuyos consejos le permitieron protegerse
y adentrarse en la lectura. Dijo: compartir este tipo de literatura es muy
valioso. Esta obra ha sido considerada por muchos como ficción, pero yo
sostengo que no lo es, ya que estos ritos y mutilaciones existen realmente. Mi
experiencia misionera me expuso a estas realidades, por lo que considero
profundo el impacto de la capacidad humana para la maldad.
El manejo de ciertos conceptos dentro de la obra, como un
dios destructor y de muerte, junto con la tortura y el abuso de autoridad para
beneficio propio, no concuerda con mis creencias. Para mí, la protección divina
de Dios es más fuerte que cualquier entidad demoníaca. Sin embargo, la obra me
mostró la necesidad de ser consciente de estas realidades para poder
protegerme. En cuanto a la relación padre e hijo, nunca percibí que fuera
positiva; aunque el acto de proteger es siempre bueno, la oscuridad consumió
tanto a Rosario como al padre.
Considero que la obra es magistral en cuanto a las
perspectivas y la definición de sus personajes. Es merecedora de reconocimiento
por su profundización en la humanidad oscura, otorgando un sentido humano a los
personajes sin presentarlos como monstruos sino como seres en búsqueda.
Finalmente, puedo afirmar que sobreviví la lectura para compartirla.
Myrna indicó en este punto de la sesión que la novela es una obra de ficción basada en
hechos reales, y no debemos considerarla un tratado histórico sobre la
dictadura argentina con una trama oscura. En este sentido, toda novela pertenece al ámbito de la
literatura, reflejando inevitablemente las intenciones de los autores y su
contexto personal, incluyendo su infancia y la región donde viven. A mi
entender, la mayor virtud y el placer de leer esta obra reside en la
posibilidad de confrontar nuestra experiencia como seres humanos con la de otros
que han vivido situaciones diferentes. La mente humana tiene una capacidad
impresionante para no distinguir entre realidad y ficción, lo que puede generar
perturbación al ver obras o películas sobre estos temas, ya que la mente las
percibe como verdad. Ante esto, considero importante cuestionarme qué aspectos
son útiles y cuáles no, qué deseo integrar en mi vida y qué quiero excluir de
lo que estoy leyendo.
Fridda. Comenté que me sentí profundamente atraída por el personaje
de Gaspar, destacando la belleza de su caracterización. En el episodio en que
su amiga Adela sufre una amputación del brazo, Gaspar desea responder a su
pregunta sobre por qué siente picazón en su muñón. Este personaje se dedica a
buscar una solución y consulta con su padre al respecto, para el cumpleaños de
Adela le lleva finalmente una caja que demuestra que sus sensaciones son reales
y no imaginarias. El comportamiento de Gaspar a tan temprana edad es amor y
empatía hacia sus amigos.
Gaspar se preocupa por la felicidad de los demás y, a lo
largo de la historia, observamos su crecimiento como personaje. Sin embargo,
hay aspectos de su relación con su padre que él no comprende, cuestionando las
razones detrás de sus acciones dolorosas. Interpreto que el padre actúa para
protegerlo de la oscuridad y evitar que sea utilizado como objeto, tal como él
mismo fue utilizado. Esta perspectiva permite reflexionar sobre cómo a veces
repetimos ciclos y patrones conductuales heredados, y cómo romper estos ciclos
puede poner fin a una historia de sufrimiento.
La narrativa también aborda la lucha interna del padre,
quien oscila entre momentos de lucidez y oscuridad debido a su naturaleza
dañada. Reconozco en lo personal que en ocasiones tomé decisiones que causaron
dolor a mis hijos, pero aclaro que la intención era proteger y no herir. Finalmente,
al igual que Sindy pasé rápido por el contenido obscuro sin detenerme en los detalles.
Y concuerdo con Myrna en que, la obra Nuestra parte de noche es ficción, aunque
contiene elementos de realidad.
Agradecemos su asistencia a esta primera parte de la sesión.
La historia continuará...

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