Martes con mi viejo profesor (libro de marzo)
Sinopsis:
Estás a punto de aprender la
lección más importante de tu vida. Todos hemos conocido a alguien mayor y más
sabio que nos inspiró cuando éramos jóvenes y nos ayudó a ver el mundo de un
modo más profundo. Para Mitch Albom, esa persona fue su profesor de la
universidad, Morrie Schwartz. Con el tiempo le perdió la pista, pero la
casualidad quiso que pudieran retomar el contacto cuando a Morrie, que padecía
ELA, le quedaba poco tiempo de vida. Desde entonces lo visitó cada martes para
hablar con él de temas eternos y universales, y para recuperar la curiosidad y
la fascinación por un mundo que, con el paso del tiempo, se había vuelto frío y
descolorido. Un testimonio extraordinario que ayuda a dar sentido a nuestra vida.
Inicio:
Reseña:
Eduardo comentó: una amiga me sugirió el
libro, me lo compartió e incluso lo grabó para su hija como tarea de
audiolibro. Me llamó la atención que cuando lo leía, lo hacía con mucha
emoción. Es un libro que aborda temas profundos y busca transmitir una
enseñanza sobre cómo reaccionaríamos si supiéramos cuándo vamos a morir. A
menudo creemos que tendremos mucho tiempo. El libro presenta diversas
situaciones y momentos que deberíamos tener en cuenta, como el caso del
profesor que disfrutaba bailar y gradualmente pierde movilidad. Me ha tocado
ser cuidador de personas mayores que mencionaban lo difícil que es envejecer.
Es una lectura impactante y espero no haberlos incomodado con ella.
En mi opinión este libro resulta
profundamente impactante, ya que me recordó una frase de Abby en una sesión anterior:
"Llegar a la vejez es decrepitud". Sin embargo, el profesor Morris
tiene una perspectiva diferente; para él, es decadencia física pero también crecimiento.
Adoptar esta filosofía de vida frente a una enfermedad terminal que lo consume
poco a poco es sorprendente.
Una reflexión del profesor Morris que me hizo pensar intensamente es su visión sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Esta enfermedad lo paraliza progresivamente, comenzando por los pies, luego las piernas y posteriormente el tronco, hasta dejarlo inmovilizado. Él comenta que esta condición le ha permitido despedirse de sus seres queridos. Considerar la situación desde este punto de vista es esperanzador. Me he puesto en el lugar de la esposa del profesor Morris y ahora también en el de la hija con respecto a mi madre, observándola volverse cada vez más frágil e indefensa. Agradezco a Dios por permitirme estar a su lado y, como dice Morris, despedirnos poco a poco. Agradezco a Eduardo por esta lectura, ya que me permite ver mi situación con esperanza. Como mencionó el filósofo francés Gabriel Marcel: “La esperanza es al alma lo que la respiración al cuerpo”.
Abby compartió: creía que ya habíamos leído este libro y recordaba
haber visto una película sobre él, la cual compartí con mis amigos de la
preparatoria. Ahora lo volví a buscar pero no lo encontré. Cuando empecé a
leerlo consideré inicialmente que era muy fácil de leer, pero luego descubrí
que, aunque es fácil de comprender, los temas son bastante profundos. Es muy
autoreflexivo, porque puedes aplicar las frases a tu caso particular. Coincido
con Lalo en que el autor trata de influir en el lector, pero veo en el profesor a una persona auténtica. Creo que este entrenador-profesor pudo manejar su enfermedad debido a
su sólido fundamento filosófico y sociológico desarrollado a lo largo de su
vida. Una persona sin este respaldo no podría manejarlo de la misma manera,
como se menciona en El arte de vivir de Víctor Frankl. ¿Qué hace
que, en un momento cercano a la muerte, alguien decida fumar un cigarro en
lugar de buscar algo más trascendental? El sentido de la vida para Víctor Frankl estuvo basada en la creencia en Dios. Respecto a la vejez, considero que hay una decadencia física,
pero la fortaleza espiritual y mental se construye con experiencias y
preparación. Lo que hace el profesor Morris es difícil y admirable porque
convierte su vida en una enseñanza.
Myrna dijo: desde una perspectiva
literaria, me pareció un libro de autoayuda. El tono doctrinario no fue de mi
agrado, aunque reconozco la habilidad del narrador para entrelazar enseñanzas,
el estado del enfermo y la participación del alumno. Sin embargo, desde el
punto de vista artístico, no cumplió con mis expectativas. Opino que hubo una
promoción significativa por parte de Oprah Winfrey, lo cual contribuyó al éxito
del libro como producto comercial.
Reconozco las valiosas enseñanzas
presentes en la obra, que funcionan como recordatorios útiles en mi camino
personal. Pese a ello, el personaje del maestro resultó antipático debido a su
tono doctrinario y actitud de superioridad en ciertos momentos. Una frase que
llamó mi atención fue “El amor es el único acto racional”, la cual considero que es todo lo contrario.
Mi madre va a cumplir 103 años. Estoy agradecida con la vida y el universo, así como por las enseñanzas que he recibido de ella. El libro aborda temas relacionados con el envejecimiento y las incapacidades que la vida nos impone como aprendizajes, y en este sentido, mi madre ha envejecido de manera admirable, sin quejarse ni preocuparse por su edad o la muerte. Ha disfrutado con aceptación cada etapa de su vida, incluyendo su dependencia actual de los cuidadores y enfermeros, a quienes agradece profundamente. En lo personal, aspiro a alcanzar una vejez consciente, similar a la vivida por mi madre. En conclusión, considero que el libro pertenece al género de autoayuda, y aunque no me agradó su tono, la lectura me permitió reflexionar sobre el desarrollo físico de mi madre.
Rocío: Primero quiero compartir
que existe una película titulada "Lecciones de vida" que está basada
en esta obra. También me agrada el punto de vista de Myrna, siempre me muestra
aspectos que no había considerado. En esta ocasión, ella menciona que "No
me preocupo, no sé cómo me vaya a ir pero sí me gustaría envejecer como mi
mamá." Esto refleja una referencia clara sobre sus expectativas.
Quiero señalar que he tenido
cercanía con la muerte, especialmente con la de mi esposo el año pasado. Sin
embargo, nunca ha sido una muerte en agonía; todas han sido muy rápidas. Esta
obra me ha resultado muy interesante porque me ha permitido ver el otro aspecto
de una muerte lenta. Considero que mis experiencias cercanas con la muerte me
han sensibilizado y permitido comprender y vivir la vida de manera diferente.
Puedo apreciar la naturaleza, los amigos y la música con mayor conciencia y
pausa.
La lección de vida de Morrison,
con su frase "Cuando aprendes a morir, aprendes a vivir," es
particularmente relevante. Se cuestiona que el mundo no debe detenerse por lo
que le ocurre a uno, y efectivamente, el mundo continúa. La dignidad al enfrentar
la muerte requiere más que voluntad, como decía Abby; se necesita ser un tipo
especial de persona. No todas las personas poseen esa fortaleza y dignidad para
seguir adelante. Si no la tienes, prepárate. Es importante vivir con compostura
y aceptar lo que puedes y no puedes hacer. Como enseñanza, me quedo con la idea de aprender a perdonar a los demás, pero
sobre todo a uno mismo. La obra fue agradable y fácil de leer.
Arturo expresó que la lectura de este libro le llevó a
reflexionar sobre tres aspectos importantes:
· * La influencia de la cultura en nuestra percepción. Sin darnos cuenta, los paradigmas culturales, como la valorización de la juventud y la belleza promovidos por la publicidad diaria, terminan dejando una huella en nosotros.
· * La compasión, la empatía y el perdón primero
hacia uno mismo y después hacia los demás. Personalmente, experimenté la
pérdida de mis padres, lo cual me llevó a cuestionarme el rol que tenía en la sociedad, así como, la
responsabilidad como hombre y como pilar de mi familia. Esa autoexigencia acabó
generando un dolor profundo, lo que me condujo a buscar apoyo terapéutico. A
través de este proceso, comprendí la importancia de tener compasión hacia uno
mismo y cómo al enfrentar la finitud de la vida de nuestros seres queridos
puede enseñarnos y ayudarnos a crecer. Estos pequeños duelos diarios nos ayudan
a aceptar nuestro dolor y nos permiten ver mejor hacia nuestro pasado. Ser
compasivo implica estar presente para la otra persona, cuidarla y agradecer lo
que nos ha brindado.
· * En cuanto al aspecto literario, el libro es
fácil de leer y aunque es corto, invita profundamente a la reflexión. Arturo
destaca este último enfoque como uno de los más valiosos aportes de la obra.
Mariana comentó: me agradó bastante la obra. Hace muchos años,
en la década de los 90, recordé haberlo escuchado cuando fue un fenómeno
literario. Sabía que existía una película basada en el libro, pero no lo había
leído, y me causó gran emoción hacerlo. Coincido en que se trata de un libro de
autoayuda, y debo confesar que estos tipos de libros son de mi agrado.
Considero que siempre contienen elementos valiosos.
Para mí, esta obra ofrece reflexiones sobre cómo estoy
llevando a cabo mis actividades, especialmente a través de las lecciones
impartidas por el profesor Morris. Me permite reflexionar sobre mi conducta en
cada una de esas lecciones y sobre la muerte, instando como dijo Rocío a estar
preparados para esa situación inevitable en la que debemos dejar todo en orden
para no complicar la vida de quienes nos sobrevivan.
Además, me lleva a reflexionar sobre mis padres, observando
cómo envejecen y cómo la dinámica cambia; de ser los hijos que recibían ayuda,
pasamos a ser aquellos de quienes dependen en ciertos aspectos. Es importante
estar atentos a sus necesidades. El libro aborda estas cuestiones de manera
conmovedora.
Sandy señaló: ya había leído este libro hace tiempo. No suelo leer
un libro dos veces porque prefiero quedarme con la primera impresión que me
deja, sea esta positiva o negativa. La primera vez me pareció interesante y
decidí leerlo nuevamente. Creo que los temas que aborda siguen siendo
relevantes con el paso del tiempo, pues son inquietudes y pensamientos que nos
acompañan toda la vida. Me parece destacable la diferencia entre quienes saben
que van a morir pero no conocen cuándo, y aquellos que tienen una fecha aproximada
debido a una enfermedad. Este libro resalta la importancia de vivir en el
presente, visitar a familiares y amigos, y valorar lo esencial.
Sindy compartió: en mi experiencia con los clubes de lectura, releer
libros me ha permitido obtener una perspectiva diferente según la etapa de mi
vida. Desde mi punto de vista, considero que el ejercicio vale la pena ya que
me ayuda a evaluar mi crecimiento personal y profesional, así como a empatizar
con los jóvenes lectores cuando hacen descubrimientos significativos. Esta es
la segunda vez que leo este libro; la primera fue entre mis 15 y 20 años, y me
proporcionó lecciones de vida importantes para mi madurez. También soy
aficionada a los libros de autoayuda, especialmente aquellos escritos de manera
tan accesible. Un libro favorito tanto para Mariana como para mí es Las
cinco personas que encontrarás en el cielo del mismo autor, que cambió mi
visión sobre la vida después de la muerte.
Considero que la vida es un constante aprendizaje y sentido,
y este autor tiene una capacidad narrativa extraordinaria que atrapa al lector
desde el principio. Este libro, en mi primera lectura, fue mi contacto inicial
con temas de enfermedad, decadencia y vulnerabilidad, aspectos que en ese
momento no deseaba para mí. En esta segunda lectura, la vulnerabilidad de mis
padres enfermos ha sido sanadora, pues me he sentido acompañada por la
experiencia humana reflejada en el texto.
Les comparto que mi papá dice: “Estoy aprendiendo a envejecer con dignidad en
medio de una fuerte vulnerabilidad”. y agrego que acompañarlos para mi es un privilegio, tal
como lo menciona el profesor en esta obra.
En referencia a lo
mencionado por Myrna acerca del tono doctrinario del profesor, quiero señalar
que los maestros somos así: transmitimos nuestras lecciones con la intención de
enseñar. Por eso, no percibí el tono como impositivo. Y por último es
importante crear una cultura propia porque nos permite ser plenos: si deseo
bailar, bailo. Disfruto los atardeceres de mi ciudad y no ando a la carrera. Disfruto
la lectura, y si hay una película basada en el libro, la veo.
Concluí mi participación con lo que el maestro Morris dice sobre el matrimonio en esta obra:
Hay 4 cosas que hacen que el matrimonio sea perecedero: 1) Respetar al otro. 2) Dialogar, comunicarse. 3) Tener los mismos valores. y 4) Aceptar a veces ceder. Yo le agregaría 5) Asombrarse de que los seres humanos somos un misterio, por lo que vale la pena asombrarse de lo que la otra persona es, cada día de tu vida.
Alahan compartió: esta obra me pareció interesante y tiene varios puntos valiosos. Aunque muchas veces se dice que los libros se disfrutan mejor con cierto bagaje cultural o vivencial, este libro es útil para leer desde temprano en la vida porque puede guiarte de alguna manera. Los temas tratados son similares a los que se abordan en las terapias psicológicas. Me gustaría discutir con ustedes sobre qué tema les hubiera interesado tratar con Morris; en mi caso, un tópico que no se tocó es el arrepentimiento de las cosas que no se hicieron y que le hubiera gustado hacer. Desde mi perspectiva, este libro no fue tanto un descubrimiento, sino una confirmación de las cosas importantes en mi vida.
En cuanto a la pregunta de Alahan, creo que el tema del arrepentimiento se aborda desde la perspectiva
de que, si miras al pasado y te lamentas por tus acciones, necesitas
perdonarte. Es importante que el pasado no sea una atadura para avanzar en el
presente, sino que se considere como un aprendizaje.
Fany dijo: deseo expresar mi sincero agradecimiento a todos por compartir sus experiencias personales y la profunda impresión que el libro ha dejado en cada uno. Considero que, frecuentemente, no nos detenemos a pensar en el concepto de una muerte digna. Este tema tratado en el club de lectura nos ha permitido reflexionar sobre cómo estamos viviendo nuestras vidas y cómo concebimos la idea de morir. Si bien es cierto que la muerte no es algo que se pueda planear completamente, hay quienes logran prepararse para ello, aunque generalmente lo desconocemos. En este día especial en el que celebro mi cumpleaños, recibir sus ideas y reflexiones ha sido un obsequio invaluable. Independientemente del momento en que nos llegue la muerte, es reconfortante imaginar hacerlo rodeado de amigos, ya que nos permite vivir plenamente y comprender que podemos perdonarnos y perdonar a los demás. Todo esto me brinda felicidad y satisfacción al poder estar con ustedes escuchando sus pensamientos. ¡Muchas gracias!
Agradezco a todos por lograr hacer una vez más esta sesión
de conversación tan bella y entrañable.
¡Feliz cumpleaños, querida Fany! Es más que evidente cuánto te apreciamos y queremos.
Aprecio a todos ustedes; juntos formamos una gran comunidad.
Espero que continuemos compartiendo momentos inolvidables en este camino de la
vida.
¡Hasta la próxima!






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