Cien años de soledad
Dirección: Alex García López y Laura Mora Ortega.
Duración de la serie: Primera temporada consta de 8 episodios.
Argumento:
Al casarse en contra de la voluntad de sus padres, los primos José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán dejan atrás su pueblo y emprenden un largo viaje en busca de un nuevo hogar. Acompañados por amigos y aventureros, su periplo culmina con la fundación de Macondo, un pueblo a orillas de un río de piedras prehispánicas. Varias generaciones de la estirpe de los Buendía marcarán el devenir de este pueblo mítico. Atormentados por la locura, los amores imposibles, una guerra sangrienta y absurda y el miedo a una terrible maldición que los condena sin esperanza a cien años de soledad.
Reseña:
La sesión dio inicio con unos breves
datos de los directores de la serie:
Alex García es director, escritor
y compositor argentino, conocido por sus trabajos en series y películas como:
Utopía, Misfits, Résiduel, entre otros y por sus producciones como: Cowboy Bepop, Daredevil,
The witcher y The Acolyte.
Por su parte Laura Mora es una directora colombiana, nacida en Medellín en 1981. Estudiante de dirección y producción en la escuela de cine RMIT de Melbourne, Australia. Luego de trabajar como asistente de producción y dirección en diversos proyectos en Australia, regresó a su país en 2008, para trabajar en anuncios publicitarios. Su primer trabajo como directora de una serie importante en televisión fue Pablo Escobar: El patrón del mal (2012). Entre sus largometrajes están: Antes del fuego (2015) y Matar a Jesús (2017). Hizo el documental Código Origen en (2016) y se le considera una gran promesa del cine en Colombia.
La serie de Cien años de soledad está programada para verse en Streaming en dos temporadas. Los primeros 50 años constituyen los 8 episodios de la primera temporada por lo que auguro que nos espera en un futuro el análisis de los siguientes 50 años.
Sandy dijo: leí el libro
hace mucho tiempo. Sin embargo, los nombres de los personajes (padre, hijo,
abuelo, etc.) me resultaron confusos, por lo que no lograba identificar de
quién se hablaba en cada momento. Esta falta de claridad no me motivaba a ver
la serie. No obstante, comencé a verla y encontré que sí me estaba gustando. Al
igual que en el libro, los nombres de los personajes me resultaron confusos,
pero al menos pude asociarles una cara. Me interesaron particularmente los
aspectos relacionados con los inventos: la fotografía, los imanes y cómo estos
elementos evolucionan y transforman la casa. La relación de Úrsula con sus
hijas me pareció muy representativa de la cultura latina. Por otro lado, no me
agradó la actitud del padre; considero que, si no va a asumir la responsabilidad
de sus hijos, no debería haberse casado. Su ambición parece ser su única
prioridad, lo cual no justifica su matrimonio. A pesar de estos puntos, la
serie me está gustando y planeo terminar los dos capítulos que me faltan.
Retomando el punto de Sandy sobre su disgusto con el papel del padre, leí la reseña que Arturo nos envió, la cual considero que da claridad al tema. ¡Gracias Arturo!
Arturo: Me encantó la serie. Aunque no he leído el libro (otro más a los pendientes), disfruté mucho de cada capítulo, amé y odié a varios de los personajes. Me provocó una mar de emociones, desde el gozo hasta la tristeza profunda. Úrsula es maravillosa cuidando la familia, creo que representa el arquetipo de la mamá latina. José Arcadio, bueno, él al menos ayudó a fundar Macondo (lo odié la mayor parte del tiempo por abandonarse a sus intereses y olvidarse de guiar a su familia). Buena representación del arquetipo paterno, ausente y egoísta.
Se que anunciaron segunda temporada, por lo que intuyo que esta primera solo cuenta la mitad de la historia. Sabiendo esto, el final no me decepcionó; ¡ahora espero para ver el enfrentamiento entre el General Aureliano Buendía y el ejército de Macondo y el final de la historia!
Myrna nos compartió que
trabajó en una productora llamada Macondo como asistente de Jorge Sánchez,
director de Imcine, durante la producción de la película "El coronel no
tiene quien le escriba". En dos o tres ocasiones tuvo la oportunidad de
hablar con Gabriel García Márquez por teléfono y la experiencia fue
significativa para ella. Señaló que "Cien años de soledad" cambió su
perspectiva sobre el arte, la literatura y a sí misma; lo leyó en el segundo
año de la facultad. Dijo: este libro pertenece al realismo mágico
latinoamericano. ¿Qué es el realismo mágico? Es una narrativa que no se basa en
la realidad pero parte de ella. Una buena obra siempre refleja algo del
contexto histórico o cultural en el cual se produce. En este sentido, considero
que García Márquez es un destacado representante de su contexto. Su novela
presenta una atmósfera fantasmal donde los nombres—sean José Arcadio, Arcadio
José, Aureliano Buendía o Buendía Aureliano—no son lo más relevante. Lo
verdaderamente importante es la genealogía. Todos provenimos de un núcleo que
conforma nuestra base emocional, carácter y creencias que nos acompañan a lo
largo de nuestra vida. Este enfoque fundacional une el árbol genealógico con la
creación de Macondo, símbolo de la generación que estoy edificando como país y
familia. Aunque Macondo es un nombre completamente inventado, su realismo
mágico me permite, como lectora, perderme y al mismo tiempo encontrarme dentro
de mi propia historia latinoamericana. La novela retrata figuras familiares
como la madre, el padre, los hijos, la familia y el hogar.
En la novela, la casa, los
árboles y papagayos son personajes. Lo he leído tres veces en mi vida y
frecuentemente retomo párrafos porque lo considero de una belleza notable.
Comparando con la serie, la obra proporciona una visión clara del motivo por el
cual Arcadio está amarrado al árbol, y no es porque esté loco como sugiere la
película, sino debido a su profunda espiritualidad que le permite ver más allá
en estos “inventos: fotografía, electricidad” mientras sigue involucrado en
otras actividades. La serie difiere significativamente del realismo mágico
reflejado por García Márquez. Hay algunas escenas que intentan mostrar
"realismo mágico", pero no lo consiguen plenamente. Considero que es
una adaptación libre de Cien años de soledad; sin embargo, me pareció una muy
buena serie, con una ambientación y producción destacables y personajes
entrañables. El movimiento de cámaras, con una cámara de seguimiento y edición,
es notable. Claramente, el lenguaje entre la serie y la novela difiere. En el
libro no hay una secuencia lógica ni cronología, mientras que en la serie se
agradece la existencia de una cronología personal que facilita seguir la trama.
Valoro tanto la superproducción de la serie como el gran libro que es Cien años
de soledad sin embargo concluyo que son dos obras diferentes.
Agradecí a Myrna, por
esclarecer la relación entre la obra escrita y su adaptación cinematográfica.
Para aquellos que no hemos leído el libro, esto nos permite apreciarla mejor.
Surgen ciertas dudas acerca de la dificultad de plasmar el realismo mágico en
cine. Se ha mencionado que García Márquez no quiso ceder los derechos de su
novela a grandes productoras para adaptarla al cine, ya que consideraba que la
literatura describe imágenes creadas en la mente, y filmarlas es limitarlas. En
este punto, pregunté a Myrna si había alguna película que reflejara bien el
realismo mágico. Ella respondió que no, porque son lenguajes diferentes: el de
la escritura y el del cine.
Añadí que en una entrevista realizada a uno
de los productores, Alex García, se le preguntó sobre los problemas que había
enfrentado al plasmar el realismo mágico de Cien años de soledad. Mencionó
que, efectivamente a lo largo de la trama siempre fue el meollo de cómo
filmarla, en el caso de la escena de Rebeca, la niña que llega a la casa de los
Buendía y trae en un saco los huesos de su padre, el director no quería que el
espectador sintiera temor hacia ellos, porque esto lo encasillaría en otro
género y no en el realismo mágico.
Comenté que entiendo que la obra de Cien años de soledad tiene elementos autobiográficos. No solamente presenta estereotipos como la matrona, el padre ausente, el machismo o la belleza, sino que también refleja sus experiencias vividas. Por ejemplo, la escena en la que Rebeca come tierra se inspira en su hermana, que hacía lo mismo en la vida real. El coronel Aureliano Buendía representa la imagen de su abuelo. García Márquez señaló que el tono de su novela fue influenciado por los relatos que su abuela le contaba; uno de ellos fue cuando su abuela le dijo: “Cada vez que viene el electricista, se llena la casa de mariposas”. Quizá por ello escribió que cuando Melquiades llegó a Macondo, los pájaros empezaron a tronar las ramas de los árboles.
Les compartí unos datos sobre concesiones que se pidieron para la realización de esta serie, los deudos establecieron que los actores, locaciones y productor fueran colombianos y es por ello que está Laura Mora como directora. La obra costó a Netflix unos 50 millones de dólares y todas las locaciones fueron reales. Referente al comentario de Myrna en el que la casa es en sí un personaje les compartí que Gabriel García Márquez inicialmente pensó en "La casa" como título, pero la editorial sugirió el título final.
Myrna: respecto a la pregunta de por qué Rebeca come tierra,
señaló que se trata de una metáfora. Los temas profundos que toca la obra son: la
memoria, la muerte y la sensación de divinidad debido a la capacidad de crear
invenciones y procrear a voluntad están presentes. Indicó también que le
molestó que la serie dedicara mucho tiempo a los enfrentamientos con armas,
aspecto que no está tan desarrollado en la novela. Además, me incomodó la
ausencia de representaciones del cuerpo humano en el hombre y sí en la mujer. El
título Cien años de soledad alude a la naturaleza solitaria del ser
humano, quien nace solo y muere solo. La novela aborda estos aspectos de manera
fantasmagórica, algo que no se refleja adecuadamente en la serie. En esta
última, una voz en off explica el hilo conductor de la trama.
Sindy compartió que no
alcanzó a ver la serie completa pero sí leyó la obra, hace unos años. Tenía
expectativas altas y aunque la adaptación no fue lo máximo, la considera una
buena representación. Opina que las adaptaciones ofrecen otra forma de
comunicar y expresar que ayuda a comprender mejor la historia de este tipo de
novelas. Destacó las actuaciones y la caracterización de los personajes. En su
caso, como no recuerda todos los detalles, encontró que coincidía con lo que
recordaba del libro. Dijo: a veces necesitaba desconectar del libro y
simplemente ver la pantalla. Disfrutó tanto la adaptación como el libro, pero
considera que al leer la novela en su tiempo la enfrentó a traumas profundos.
Considera que el origen de muchas
de nuestras historias, así como en la trama de la película está basado en la
superstición como la de la madre de Úrsula sobre tener hijos con cola de cerdo.
Sin esa superstición, los eventos no habrían sucedido como lo hicieron. Creo
que García Márquez escribe con una profunda iluminación del conocimiento humano
superior, al cual me refiero como conocimiento arcano; toda una idiosincrasia
expresada en su obra. Estoy segura de que si leemos su obra después de ver la
serie nos proporcionará un mayor disfrute. Sin embargo, el director de la película
no la romantiza, ni la sataniza y eso me gustó. Nuestra tendencia es etiquetar
las cosas, como con el concepto de realismo mágico, pero es una forma natural
de no cuestionar lo que sucede.
Al punto de Arturo en el que menciona
en su reseña el abandono del padre a la familia, señaló que ella también observó
que Úrsula abandona a su hija y el cuidado recae en el padre. Con esto no
pretendo hacer juicios de valor, sino mostrar que el realismo mágico nos ayuda
a desenterrar estos traumas con amor y cariño. Sin embargo, es importante cuestionarlos
para poder alcanzar el equilibrio. Superar un condicionamiento nos lleva a otro
que a su vez debemos superar. Me gustó ver que cada uno de los personajes
muestra áreas y etapas que todos vivimos.
Sandy comentó que el temor de la mamá de Úrsula se debe a que ellos
eran primos. Es posible que, si la madre lo hubiera explicado de alguna manera,
la situación sería diferente.
En mi opinión aborda temas tan dolorosos como el incesto. En la serie, se muestra
una atracción entre el hijo de Aureliano y su tía cuidadora. Creo que Gabriel García
Márquez parece expresar que el acoso y la violencia sexual a menudo surgen en
el entorno familiar.
Myrna mencionó que la intención
del autor es fundacional. La "imaginación" de Gabriel García Marqués es recrear esta
temática esencial: incesto, machismo, política, en los seres humanos para presentar esta obra literaria.
Señaló que los temas como el incesto no existen en el realismo mágico, sino que
ella le llamaría figuras literarias que van recreando un mundo mágico que me
revoluciona a mí como lector en todos los sentidos. Considera que la
verosimilitud en el arte es fundamental para que el público acepte la narrativa
presentada. En la obra de García Márquez, se observa la influencia de su
infancia y sus experiencias personales. Aunque ciertas supersticiones no se logran ver literalmente como el de la "cola de cochino", simbólicamente
podemos ver que en la trama sus descendientes muestran que son unos cochinos,
incluyendo uno que se convierte en dictador. Concluyó con una reflexión
derivada de la obra que plantea la cuestión: ¿qué sentido tiene luchar en
guerras si, al final, somos todos hermanos?
Sindy adicionó que existe una teoría en las terapias psicológicas conocida como “Constelaciones Familiares”, la cual sostiene que tendemos a repetir nuestras historias familiares y que a veces se nos imponen cargas familiares, incluso comenzando por los nombres, quizá algo de esto está plasmado en Cien años de soledad y de ahí los nombres. Dijo: considero que tanto la serie como el libro poseen múltiples niveles de interpretación. Como, por ejemplo, el primer nivel de un tema es darnos cuenta de que existe el incesto y luego está el segundo nivel: cuando algo te afecta personalmente es porque existe una realidad subyacente. El incesto en México es muy elevado y ha sido encubierto, lo que ha resultado en numerosas enfermedades físicas y mentales; por ello hay tanto dolor y llega a chocarnos.
Por otra parte, considero que, si José Arcadio fue un padre
ausente, esto se debió a su gran inteligencia y sus importantes aportaciones
que hizo al pueblo, aunque el costo fue alto; si no lo hubiera hecho, nunca se
habrían logrado esos avances. Con esta reflexión, siempre me encuentro entre la
espada y la pared, pues existen aspectos positivos y negativos en estas
acciones. José Arcadio buscó conectar con la sociedad, mientras que Úrsula lo
logró sin buscarlo. En conclusión, es una obra que recomendaría a todos los latinos, que estuvieran abiertos y conscientes para descubrir y sanar estas heridas profundas. Es un libro con valor
literario, terapéutico y constituye un patrimonio de la humanidad.
Eduardo comento: Cien años de soledad fue publicado en
1967. Al considerar la novela sin haberla leído o visto su adaptación y sólo
por escucharlas creo que es importante tener en cuenta el contexto histórico en
que fue escrita. Aunque el libro refleja aspectos de la familia del autor y de
su época, hoy en día puede provocar sentimientos diversos, como dolor,
repulsión o asombro, cuando lo miramos desde nuestra perspectiva actual. La
obra contiene elementos de nuestro pasado que nos pueden agradar o no, y que
aún se siguen repitiendo.
El hecho de que el padre, Arcadio Buendía abandonara a su
familia era muy común en esa época, reflejando la división tradicional de roles
donde la mujer se encargaba del hogar y el hombre se dedicaba a trabajar. El
tema del incesto resulta impactante porque biológicamente es incorrecto; sin
embargo, considero que cuando es consensuado, es comparable a cualquier otra
forma de amor con sus propios riesgos. Si no es consensuado, lo calificaría
como un acto criminal igual que el feminicidio.
Concluyó diciendo: voy a leer el libro, ya que poseo ambas versiones, pero no
sé cuándo lo haré. En cuanto a ver la serie, no estoy seguro, aunque si hubiera
sido una película, probablemente la habría visto.
Agradezco a los cinéfilos por facilitarnos esta discusión
comparativa entre la obra literaria y su adaptación cinematográfica. Esta
conversación nos ha proporcionado valiosas perspectivas para abordar su lectura
como un clásico imprescindible. No solo refleja la realidad latinoamericana,
sino que también subraya la importancia de nuestra responsabilidad en evitar la
repetición de patrones indeseables y vergonzosos.
¡Hasta la próxima!
Recomendaciones literarias:
Sindy nos recomienda el libro Cuando nosotras fuimos dragonas de Kelly Barnhill

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