Los de abajo (libro de abril)
Autor: Mariano Azuela
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Año: 2005
119 páginas
Sinopsis: se sitúa en el contexto de la Revolución mexicana de 1910 y cuenta la historia de Demetrio Macías, un campesino que vive con su esposa y su pequeño hijo, quien debido a una serie de acontecimientos y sin tener motivos muy claros se une a la revolución llegando a convertirse en un importante líder del movimiento. A su lucha se adherirán muchos hombres más cada uno de los cuales demostrará una cara distinta de la realidad de aquellos tiempos. De manera paralela a la revolución, se narrarán los cruces de estos hombres con varias mujeres, mismas que ilustran el papel que la mayoría de ellas desempeña en los inicios del siglo XX, su mentalidad, deseos y temores.
Reseña:
Iniciamos la sesión con la lectura de dos cuentos cortos y un poema en la voz de Eduardo. ¡Gracias por la selección tan apropiada con el tema que nos trae a la tertulia!
Inicio de la obra:
"- Te digo que no es un animal...Oye cómo ladra el Palomo... Debe ser algún cristiano...
La mujer fijaba sus pupilas en la oscuridad de la sierra."
Sandy nos comentó: La obra es corta pero de inicio a fin me apachurró el corazón. Es un tema triste. Me pareció que no importa la época mexicana en la que nos situemos, la historia se repite una y otra vez. Nos muestra los sucesos que pasan los revolucionarios, los federales, los civiles, las mujeres y niños y la desintegración de la familia. Podemos ver cómo los personajes se fueron integrando al grupo revolucionario, cada uno con sus ideales y su descontento.
Fany coincidió, también en que el tema de la obra es triste. Señaló: me llamó la atención que ni siquiera los que tomaban las armas en la Revolución sabían por qué estaban luchando. Al final iban en bola. Estamos en la época actual y nos pasa. A punto de elegir presidente y escuchamos a la gente que se deja llevar porque les están dando ayuda económica. Muestra a través de su relato, el contraste entre el pueblo que no es tan letrado y que se deja llevar, y el que tiene educación y conscientemente se une a la revolución, interesado en mejorar al país y ayudar a los pobres. Pero lamentablemente no son la mayoría. Que gran bendición para nosotros como lectores el poder leer a alguien que estuvo ahí y que no se imaginó lo que nos cuenta. Los personajes muestran sus pérdidas a través de esa lucha interna que demuestran en sus diálogos como cuándo dicen: extraño a mi esposa, siento que algo me falta. La forma de expresar la tristeza era reírse de la tragedia que estaban viviendo. Me sensibilizó pensar cuántas mujeres no tuvieron la posibilidad de que las defendieran. Me encantó el libro y se me hizo muy realista en el lenguaje.
María nos comentó que al principio no se le antojó leerlo, a pesar de que siempre le ha gustado la novela mexicana descriptiva como la de: Manuel Payno e Ignacio Manuel Altamirano entre otros. Primero porque ya lo había leído cuando estudió en el CCH y porque la temática como señaló Sandy, nos revela que no importa la época seguimos viviendo los mismos problemas: las mujeres son sometidas por el machismo. Dijo: Es muy triste darse cuenta de esto y no es halagüeño para los mexicanos. Sin embargo, lo releí y lo vi desde otro enfoque. Efectivamente también percibió que las descripciones que utiliza el autor nos hacen sentir que estamos viviendo la historia y comentó que le llamó la atención los episodios que relatan cómo la tropa le es fiel a Demetrio, así como la relación de Demetrio con su esposa, una relación en la que la esposa no cuestiona el proceder de Demetrio, sino que lo asume.
Por último, señaló que le gustó mucho una descripción de la lluvia:
La lluvia va cesando; una golondrina de plateado vientre y alas angulosas cruza oblicuamente los hilos de cristal, de repente iluminados por el sol vespertino.
Sindy compartió que cuando empezó a leer la obra y en la tertulia tuvo esa sensación de angustia; de correr o morir, pues actualmente seguimos en este círculo de violencia. Comentó: todos nuestros ancestros vivieron la revolución de una manera particular. En mi familia no se habla mucho del tema, pero sí, sé que hubo muertes y violaciones debido a... Percibo que de alguna manera tenemos que ir poco a poco sanando. Señaló que la obra plasma muy bien, el habla de la región sin maquillaje y que el autor relata los sucesos sin un juicio social o personal, sino como muy probablemente se dieron. Compartió que a raíz de un proyecto que en su tiempo no se realizó y que consistía en llevar a uno de los clubs de lectura a conocer la obra de Mariano Azuela a Lagos de Moreno, tuvo la oportunidad de investigar tanto la obra como al escritor. Considera que Mariano Azuela fue un poco autobiográfico en la obra Los de abajo, ya que el mismo fue doctor de la guerrilla al unirse a las fuerzas revolucionarias tal como lo hace el personaje de Luis Cervantes en la obra. Así mismo, considero que Demetrio Macías era el líder revolucionario que él idealizó, porque la revolución como tal, no fue un cambio social sino vandalismo. En mi pueblo lo que sucedió es que se acabó la revolución y el vandalismo continúo como lo relata el libro. "Siguió rodando la piedra". En el caso de mi familia y muchas personas de por acá, lo que hicieron fue agarrar las armas para poder defenderse. Por otra parte, es triste el papel del personaje de Camila, a quién se llevan con engaños, porque en ningún momento ella dijo que quería escaparse de la guerrilla, sino que se dio cuenta que estar con Demetrio era mejor, que, ser la mujer de nadie o la mujer de todos e inclusive que regresar y que sus papás la mataran.
Señaló que es difícil pasar de un estado de guerra a la paz con lo que esto implica. En jalisco todavía existe mucha violencia y considera que no ha terminado de rodar la piedra y es triste ver que te conviertes en lo que rechazas cuando usas los mismos métodos.
En el análisis que leyó decía que el escritor no tuvo mucho éxito en vida y que esta obra la escribió en su trayecto a Texas, pues como médico de tropa iba recolectando diálogos y eventos para después hacerlos relatos.
Finalmente compartió que poco a poco va a ir llevando este tipo de lecturas a sus clubes de literatura, porque son cosas que tienen que irse enfrentando por los jóvenes.
A lo que Fany comentó que esta obra la leyó su esposo en la secundaria. A ella le tocó escuchar las pláticas que se daban en familia cuando era pequeña, por lo que, sus abuelos, a quienes les tocó vivir la época de la revolución platicaban de los saqueos y demás eventos que relata Los de abajo, es por ello que al leer esta novela no me sorprendió tanto como a lo mejor pudiera sucederles a los niños de ahora, quienes desconocen del tema y pueden impresionarse más causándoles ruido.
Arturo inició su participación parafraseando al autor:
"La revolución es el huracán, y el hombre (o mujer) que se entrega a ella no es ya el hombre (o mujer), es la miserable hoja seca arrebatada por el vendaval..."
Señaló: La mitad de lo que hemos leído tiene que ver con el conflicto humano a través de milenios. No estoy seguro de que como humanidad tengamos la habilidad de vivir en paz. El conflicto parece estar en nuestro ADN. Hay diálogos que me causaron un impacto muy profundo como: "la psicología de nuestra raza, condensada en dos palabras: ¡robar, matar!... Es algo que está presente en todo momento. En la novela se hace de una manera tan normal y parece que estar tan cerca de la muerte hace que las personas se comporten de manera diferente.
Somos al final producto hombres y mujeres de nuestra época. En la trama percibimos cómo se normaliza abusar de las mujeres e inevitablemente dichas acciones al final son una huella que nos ha dejado generación tras generación. En la lejanía nos deja de doler un poco, pero es parte de nuestras vidas y no siempre nos damos cuenta del impacto que nos ha provocado y que quizá como dice Sandy, terminamos siendo lo que aquello juramos destruir. Es una novela que me entristeció mucho por todo lo que narra y porque lo sigo viendo reflejado en la actualidad. Entre nosotros seguimos discutiendo por personas que ni nos conocen. En el libro hay un diálogo que me parece contundente y que dice:
"- Alla voy... No he terminado: Ustedes, que me levantaron hasta la Presidencia de la República, arriesgando su vida, con peligro inminente de dejar viudas y huérfanos en la miseria, ahora que he conseguido mi objeto, váyanse a coger el azadón y la pala, a medio vivir, siempre con hambre y sin vestir, como estaban antes, mientras que nosotros, los de arriba, hacemos unos cuantos millones de pesos".
Eso tristemente se sigue repitiendo. ¿Y qué hacemos?... Sigo creyendo que la lectura es el medio de redención. Ser más críticos con lo que nos rodea. La revolución ha sido un tema de adoctrinamiento y nuestros héroes han sido unos villanos. "Los de arriba" son los que buscan sembrar el conflicto entre nosotros. Finalmente terminó diciendo: quizá lo importante es darnos cuenta de cuál es el efecto estético que nos provoca la novela y que nos invita a una movilización a algo.
Eduardo inició con la frase: "La piedra sigue rodando y nos está llevando la chingada" y la pregunta es: ¿alguien (de los que puede) quiere detenerla? Porque podemos decir que intentamos hacer algo y poner nuestro granito de arena en la gente que nos rodea. Sí, pero nos puede suceder lo que le pasó a Demetrio Macías. Estamos con muchos ideales hasta que nos lleva la "bola" y en un momento dado si no participamos tan descaradamente en hacer lo malo, nos cansamos de hacer lo bueno. Señaló que hay una frase de Martin Luther King que dice: No me estremece la maldad de los malos sino la indiferencia de los buenos. El punto de esta novela es que seguimos viendo las mismas cosas. El caso que más me duele es el de las feministas, muchas pasaron de luchar para que les otorgaran derechos a convertirse en aquello contra lo que pelean. Y tratan a los hombres de una manera cruel y fuerte. La novela es formidable. Vemos las emociones que surgen de sus personajes y nos lo trasmite. Vemos la desesperación de un hombre que inicialmente tenía todos los ideales y se apaga. Nos lastima la inocencia del personaje de Camila, cuántas mujeres vivieron en dicha época con la idea de que regresar a su casa después de que las habían robado significaba la muerte debido a la deshonra. Es un libro que nos hace reflexionar, pensar y nos duele mucho. Seguimos con los mismos métodos y formas de antes, con el mismo acarreo y aunque cambiemos de partido. ¡Todos son iguales!
Abby indicó que la narrativa de Mariano Azuela es muy buena, muy del estilo de Juan Rulfo. Comentó que le gustó mucho la primera parte de la novela, pero no lo terminó. Le llamó la atención que todos los comentarios que se vertieron en la sesión abogan a la naturaleza humana y esta es diversa. Dijo los humanos somos tan complicados, parecemos seres mutantes. Debería de haber valores únicos e inalienables, pero no es verdad. Nos compartió una vivencia personal en el pueblo de Huachinango, Jal. donde nació su abuelito materno. El pueblo tiene una iglesia que conserva un túnel que va del centro del pueblo a las minas de ópalo, y se enteró que, en época de la revolución, ahí metían a las mujeres para que no se las llevaran. También en la casa de su abuelito materno las paredes eran de adobe y eran muy gruesas porque servían como escondite para las mujeres. Finalmente señaló que la obra no cuenta la historia de los que fueron despojados. En el caso de la repartición de la tierra, de manera breve, nos platicó como lo ve ella: Emiliano Zapata dijo "La tierra es de quien la trabaja", luego dichas propiedades se repartieron y se hicieron los ejidatarios o comuneros. La gente empezó a trabajar esas tierras que se hicieron muy productivas, con ganado y agricultura. Esa gente fue muy trabajadora, porque con su esfuerzo lograron darles educación a sus hijos. Lo que sucedió es que una vez que sus hijos se recibieron, ellos no volvieron a la tierra y empezaron a privatizarla. Eso es lo que nos dejó la Revolución Mexicana.
En mi opinión, me encantó la maestría de Mariano Azuela para plasmar la forma de hablar de las personas en esa época. Sus diálogos hacen que sus personajes sean tan vívidos y cercanos al lector. Ahora entiendo porque es Mariano Azuela el fundador de las características de la novela revolucionaria, la cual, muchos escritores adoptaron después como Juan Rulfo.
Al igual que muchos de los tertuliaturos considero que es un tema triste y lamentablemente actual. Hice el comparativo de lo que se relata en Noticias del Imperio de Fernando del Paso con referencia a quiénes integraban los grupos revolucionarios. Ahí también se menciona que lo que llaman tropa los mexicanos es simplemente un ejército desharrapado y con poca disciplina. el personaje que escribe dice: yo les llamaría leva porque son forzados para entrar a la tropa y ninguno de esos campesinos desharrapados saben bien por quién y para qué pelean. Actualmente en nuestro México los campesinos y personas de bajos recursos se unen a partidos simplemente porque les dan cosas no porque sepan en qué les va a beneficiar. Se me hace valorable que Mariano Azuela haya escrito este libro en 1915, porque nos permite como lectores cuestionarnos nuestra realidad. Señalé que veo en el feminismo una de las grandes revoluciones de nuestro tiempo, porque la mujer que se describe en el libro ya no es la misma mujer que existe hoy en día. Sin embargo, el hombre se ha quedado estático ejerciendo un sistema patriarcal, aunque no dudo de que hay excepciones a la regla.
Considero que hace una crítica desde la selección del título Los de abajo. Inclusive su forma de narrar me hace pensar que plasma las vivencias con un sentido crítico ya que hay descripciones con palabras rimbombantes que solo las dice el narrador. La trama inicia siendo los revolucionarios los que se encuentran arriba de un peñasco batiéndose con los federales, en una lucha de vida y muerte. Termina la historia siendo los revolucionarios los que ahora se encuentran abajo de ese peñasco. La narrativa nos permite como lectores cuestionar nuestra realidad. En la actualidad, ¿Quiénes son los de abajo? Todos, en un tiempo de nuestras vidas, pudiésemos ser los de abajo, animalizarnos, despojar y destruir la cultura. Está pasando en muchas partes a nivel mundial, se está cometiendo genocidios y guerras que están destruyendo vidas y la cultura de pueblos enteros. Finalmente concluí señalando que, en la novela la única persona pensante es Luis Cervantes y debiendo ser crítico de la situación, se cosifica, se mercantiliza y se hace uno de ellos. Esto nos enseña que el saber se embrutece cuando se mercantiliza.
Finalmente, agradecemos a Myrna e Irma por enviar su calificación y frase. Esperamos verlas pronto.
Gracias por hacer posible esta sesión. ¡Hasta la próxima Tertuliaturos!
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