El regreso de Quetzalcóatl (libro de febrero)
Una historia sagrada de México
Autor: Juan Miguel Zunzunegui
Editorial: Grijalbo
Año: 2021
272 páginas
Sinopsis: Ésta es la profecía de Quetzalcóatl, su revelación, nuestro destino. El 13 de agosto de 1521 cayó Tenochtitlán en manos de decenas de miles de guerreros de diversos pueblos y ciudades del Anáhuac. Los herederos de los toltecas se liberaron del terrible yugo de los hijos de Huitzilopochtli, con el inesperado pero indispensable apoyo de un puñado de aventureros castellanos. Una era llegó a su fin y, como siempre ocurre en la historia humana, una nueva comenzó a nacer. Descendió la noche sobre el pueblo del sol e inició el amanecer de un México que no ha sabido salir de las tinieblas. El regreso de Quetzalcóatl es un recorrido que abarca a toda la humanidad, y que pasa de la historia a la filosofía, de la psicología a la religión, y de ahí al misticismo para volver a la historia. Va de Teotihuacán a Roma, del mundo maya al valle del Nilo, de Mesoamérica a la India, de la toltequidad a la filosofía griega, y ante todo del pasado que debemos superar al presente en el que tenemos una última oportunidad para tratar de vislumbrar el futuro. Si descifras a Quetzalcóatl podrás salvar a México de hundirse en su inframundo.
Reseña
La sesión presencial se realizó en el restaurante María Ciento38. Esta sesión fue especial porque nuestra fundadora Faby abrió con el rito de iniciación de Arturo y Víctor como nuevos integrantes que vienen a formar parte de la Comunidad del Olivo a partir del 2 de marzo de 2024. Gracias Arturo y Víctor por esta oportunidad de festejo. Porque seducidos por la literatura se han embarcado en esta aventura de ser coordinadores de su propio club de lectura. ¡Larga vida a la Comunidad del Olivo y a cada uno de los integrantes de cada club de lectura que la hacen posible!
Inicio:
"Quetzalcóatl escuchó el llanto de sus hijos oprimidos y decidió finalmente regresar a liberarlos. Una vez más, la Serpiente Emplumada se sacrificó para dar ida a un nuevo sol."
Arturo nos comentó que esta obra la sugirió porque anteriormente ya había leído del mismo autor La tiranía de las ideas, la cual, le pareció muy buena. Dijo que es un autor que cuenta las cosas desde su perspectiva y reta a los lectores a romper con sus paradigmas. A sí mismo, tenía la inquietud desde que leyó Azteca de Gary Jennings de sentirse un poco incómodo ante un excesivo orgullo por los aztecas.
Comentando la obra considera que es un ensayo que utiliza el mito como pretexto para navegar en la historia de muchos pueblos: Roma y Egipto entre otros. Señaló que independientemente de que podamos estar o no de acuerdo con la versión de Quetzalcóatl que relata en el libro, es un escritor valiente. La obra -añadió-, es una invitación a liberar la mente y la historia, como un mapa que nos lleva a cuestionar nuestras ideas y modelos. La dificultad reside en intentar comprender algo simbólico con la mente racional de hoy. Quizás nos hemos enfocado hasta ahora sólo en la luz y hemos dejado de lado nuestra oscuridad. Hay muchos conceptos interesantes que el autor plantea como: 1. La conquista de México por los españoles no existió porque en ese tiempo no existía México y no fueron solamente los españoles. La conquista se debió por falta de unidad. 2. Nuestros ancestros no son sólo los aztecas. 3. Habla de la voluntad y el dominio de los seres humanos para poder morir, descender al inframundo y renacer grandes y plenos. 4. Un país nunca va a salir adelante contándose mitos de derrota y conflicto. Una de las cosas que le encantaron fue los capítulos que hablan de "Los dioses en la mente de la humanidad". Finalmente dijo que considera que hay estadísticas que no se sustentan y que el autor suele ser recursivo en sus argumentos.
Fany nos comentó que no lo ha terminado pero lo que ha leído le ha gustado. Agradeció a Arturo el haberlo traído a la conversación en Tertuliatura, porque primero no conocía al autor y segundo es de esos escritores que nos reta a contrastar nuestras ideas inculcadas por la escuela. Le gustó la forma de narrar la historia contrastándola con otras historias de Romanos, griegos etc. El escritor nos dice que siempre hemos sido un pueblo dividido. Fany dijo que esto se da porque nuestras autoridades siguen inculcando el problema de la división (Fifís y No fifís). Lo que le ha gustado mucho es la concepción de que la fusión de las culturas hace renacer algo mejor pero sólo si queremos. Queremos tomar lo mejor de dos mundos o queremos continuar como víctimas, en nuestras manos existe el tomar la decisión. Añadió que estamos en un punto crítico de nuestra historia y que esta obra nos invita a que no podemos continuar siendo así: víctimas. Finalmente dijo que es un libro que vale la pena recomendar y analizar. Aunque no hay que creerle completamente al autor porque es su perspectiva como, él mismo lo señala en la introducción.
Eduardo recalcó que efectivamente es una obra que plantea un punto de vista que podemos o no aceptar, pero que nos hace pensar y reflexionar que no somos los buenos. La historia relata porqué los Tlaxcaltecas y otras tribus se le fueron uniendo a Cortés. Los Aztecas siempre fueron un grupo que se creía el centro del mundo y bajo su yugo se encontraban muchas poblaciones. La evolución que no se dio en este país fue triste pero fue una consecuencia lógica. A diferencia de los españoles que a pesar de ser invadidos por los árabes. Aprendieron de ellos, asimilaron su cultura y crecieron. Nosotros no lo hicimos y nos falló. Ahora nos dividen: somos fifís aspiracionistas. Al final la frase "Divide y vencerás", intenta mantener el control de la gente. Nos hace falta aprender mucho y hay que levantarnos, promover y evitar que nos sigan metiendo esas ideas, debemos de seguir luchando.
En este punto de la sesión señalé que me gustó la obra porque me interpeló y me hizo ver que necesito leer más de la historia de México para conocerla y poder o no estar de acuerdo con lo que señala Juan Miguel Zunzunegui. En lo personal no conocía el concepto de dualidad de Quetzalcóatl. El escritor nos dice que hay dos espejos, dos reflejos; uno luminoso y uno sombrío y ambos forma una unidad en la misma persona. Una asciende y te impulsa a la búsqueda de lo espiritual y la otra desciende a los placeres del mundo. Nosotros tenemos las dos y, eso no quiere decir que seas bueno o malo. Sin juicio moral las tenemos. Una nos permite unirnos con la tierra y ser parte de ella y la otra con el cielo y ser parte de lo sutil. De las cosas que no me gustó de la obra, es que el escritor parece menospreciar a los Aztecas y los señala como un pueblo sin rostro, sin ideología propia. Llegaron y se apropiaron de la cosmovisión teotihuacana y olmeca y la adaptaron para ensalzar a su Dios Huitzilopochtli. No creo ciegamente en esta ideología, porque en mi opinión el mito nace primero que la historia. La cosmovisión ya existía en todos los pueblos que habitaban Mesoamérica. El mito era la manera de fabular su mundo. El Dios Sol nace en el este y muere en el oeste todos los días. Pensaban que su Dios cuando entraba en el ocaso, iniciaba el camino al inframundo para pelear por lo vida de los humanos. Otra idea que también se me hizo difícil de asimilar es la separación que hace el escritor cuando dice que los Mexicas fueron la élite guerrera sacerdotal y no el resto del pueblo: labradores y campesinos que vivieron sojuzgados. Creo que cuando hablas de cultura maya o azteca, es todo lo que un pueblo crea tanto física como en la región de las ideas. Aunque acepto que quizá me falta leer más al respecto.
Faby señaló que invitarnos a leer y documentarnos más sobre el tema, es parte de la maravilla que nos invoca la lectura de un libro. Los aztecas eran todo un pueblo y los españoles cuando llegaron se maravillaron de su organización, de sus construcciones, de su ingeniería. Eran una cultura bien cimentada por lo que podemos encontrar muchos aspectos de los cuales sentirnos orgullosos y de otros claramente no tanto. Nos comentó sobre un relato que leyó en dónde están hablando los españoles y los sacerdotes de la región. Parafraseando comentan algo así: "¿No contento con habernos despojado de nuestras tierras, nuestra cultura, vienes a decirme que mis dioses no existen?" Este encuentro de culturas y civilizaciones es parte de la historia de la humanidad. ¿Qué hacemos con este choque de culturas? Nos adaptamos, peleamos, o crecemos asimilando lo bueno de ella.
Víctor nos comentó que no le gustó la obra. Le parece que hace mucha alusión a la teoría del Salvador blanco penetrada en el mundo contemporáneo. Dijo: una palabra a la que hace alusión su trama es "unidad" y es difícil creer en ella en estos tiempos sobretodo cuando Yalitzia Aparicio gana el Oscar y los comentarios son "ya viste a la vieja a la que le dieron el Oscar. Una que dice: sí señor, sí señor." Recalcó que no odia a los españoles ni la historia de México y que el español es una lengua hermosa, pero le parece que al país le hace falta mucho para experimentar la "unidad" de la que habla esta obra. Le indignó que el escritor compare a Quetzalcóatl con el Jesucristo Mesoamericano. Finalmente señaló: creo en el Dios de los cuatro acuerdos, donde todas las interacciones de la humanidad son una representación de Dios y agradezco al Dios que sea vivir con ustedes esta experiencia.
Arturo añadió que efectivamente somos un país sumamente dividido. La invitación del autor es transformarse desde adentro, la unidad tiene que empezar en uno. Nos compartió la frase de un amigo que dice "Cambio yo y cambia México". Y al contrario de Víctor la metáfora de Quetzalcóatl y Jesucristo le encantó.
Sandy pensó que esta obra vendría a reforzar lo que, en Tertuliatura, habíamos leído en otros libros de la historia de México, pero no fue así. Le pareció que su narrativa está plagada de demasiados datos, habla de Mesoamérica y nos dice unas cuantas cosas, luego se va a Europa y nos dice otras, y luego regresa a Mesoamérica y añade otras. Al final terminé por dejarlo.
Faby nos compartió los pensamientos que hay atrás de dos ideas vertidas por Víctor y Arturo. En las que se señala la importancia que hay en "la mirada profunda", el cual, es un término de Alfonso López Quintás, filósofo y teólogo español. Es un concepto que habla de tener la capacidad de mirar hacia nosotros mismos para conocernos, para descubrirnos e ir más allá de la política o de la cultura que compartimos. Es entender quiénes somos con el ánimo de salir al exterior para decir "Construyo la sociedad en la que vivo". Aunado a lo que señala Osorio Byron, doctor en Teología, que dice que vemos a la sociedad como una estructura de ordenamiento y rigidez, como un ente ajeno, y nos cegamos a ver a las personas que la conforman, por lo tanto, no la vemos como algo que construimos cada uno. Con referencia a la otra idea nos comentó que señala Osorio Bayron que hay una antropología de la igualdad que prescribe que todos somos iguales entre sí por el sólo hecho de ser seres humanos dignos, pero tergiversamos todo y terminamos destruyendo al otro al ser incapaces de ver al otro en igualdad y acabamos pisoteándolo. Finalmente, Faby indico que Bayron nos invita a aceptar que la vida se nos ha dado como un don gratuito, para que de esa manera no corramos el riesgo de intentar someter al otro.
Ana nos expresó que, si bien, no leyó la obra con base en otras lecturas y en defensa del autor entiende que el mito de Quetzalcóatl tiene similitudes con la doctrina de Jesucristo y le parece que no es gratuita la comparación. Considera interesante lo que se ha platicado de la dualidad y cree que no podemos estar peleados con nuestra propia sangre sea esta española o mestiza.
Miranda nos habló de Ciudad Universitaria y nos comentó que fue creada en 1954 y el motivo de su creación se debió a que México se encontraba en un proceso de búsqueda de su identidad. Se venía saliendo de una guerra mundial. En un proceso de transición de la modernidad a la posmodernidad. Nos expresó que es difícil contestar la pregunta sobre ¿qué nos define?, porque la identidad es un concepto muy complejo. La identidad en cada época es distinta, y va cambiando como la arquitectura, pues depende del contexto social, político y económico que prevalezca. Finalmente comentó sobre el simbolismo y la historia que refleja en sus murales la hermosa biblioteca de Ciudad Universitaria.
Terminamos la sesión contentos de estar juntos y compartir nuestras vivencias de la lectura. Agradecemos a Víctor Alejandro II y a Sofi por su presencia y acompañamiento. Extrañamos a los ausentes.
¡Hasta la próxima!



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