Crónicas marcianas (libro de noviembre)

Autor: Ray Bradbury
Editorial: Minotauro
352 páginas
Año: 2019

Sinopsis

Recoge la crónica de la colonización de Marte por parte de la humanidad que huye de un mundo al borde de la destrucción. Los colonos llevan consigo sus deseos más íntimos y el sueño de reproducir en el Planeta Rojo una civilización de perritos calientes, cómodos sofás y limonada en el porche al atardecer. Pero su equipaje incluye también los miedos ancestrales, que se traducen en odio a lo diferente, y las enfermedades que diezmarán a los marcianos. Ray Bradbury se consolidó como escritor con esta obra. Ahora un clásico de las letras estadounidenses. Bradbury se traslada al futuro para iluminar el presente y explorar la naturaleza humana. 

Inicio: 

"Llegó el momento en que el aire y la tierra comenzaron a brillar; los campos de trigo y de maíz resplandecían vidriosos y amarillos, las casas resplandecían blancas, los graneros resplandecían rojos. Había llegado el momento del día, el agosto marciano, cuando el aire enrarecido hervía, y los canales se hundían más y más como velos finos hasta el fondo de las gravas secas del río, y los barcos yacían indefensos y vulnerables en sus lechos, como las hojas caídas."

Reseña: 

Por fin los integrantes de Tertuliatura pudimos reunirnos de forma presencial para cerrar un año más juntos. Me alegra recibirles en casa. Aunque sentimos la ausencia de quienes no lograron acompañarnos, tuvimos la fortuna de contar con un invitado: Víctor, gracias a Jose por su recomendación y deseamos que se integre a esta experiencia, en la que nos une el sencillo gusto por compartir lecturas, enriquecer nuestras ideas escuchando distintas perspectivas y, tal vez, comprender mejor, tanto el mundo como nuestro papel dentro de él.

Iniciamos con una breve reseña del escritor: Ray Bradbury nació el 22 de agosto en Waukegan, Illinois. Durante la Gran Depresión se trasladó con su familia a los Ángeles, donde se graduó en 1938 en Los Angeles High School. Su educación académica acabó ahí, pero continuó formándose por cuenta propia hasta que en 1943 se convirtió en escritor profesional. Sus obras más conocidas son: Crónicas marcianas (1950), El hombre ilustrado (1951) y Fahrenheit 451 (1953). 

Bradbury no sólo es novelista, sino que también ha escrito innumerables guiones de televisión, ensayos y poemas. Sus preocupaciones como escritor no sólo se centran en cuestionarse el modo de vida actual, sino que también se adentran en el reino de lo fantástico y maravilloso con un estilo poético y a veces provocativo. En su niñez, Bradbury fue muy propenso a las pesadillas y horribles fantasías, que acabó por plasmar en sus relatos muchos años después. Bradbury toma con frecuencia el racismo como tema central de sus relatos, así como la guerra atómica, la censura y la tecnología. También refleja algunas de las ansiedades más características de la América actual, como el deseo de una vida más sencilla y alejada del ajetreo de la modernidad o el miedo a lo ajeno, a lo extranjero. En 1988 fue nombrado Gran Maestro Nebula, prestigioso premio otorgado por la Asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía de Estados Unidos. Murió el 5 de junio de 2012. 

Sandy compartió: No me gustó la obra, su narrativa no me atrapó y no la terminé; es la primera vez que dejo un libro inconcluso en el club. Tras leer el prólogo, tenía altas expectativas, pero solo llegué a la mitad.

Fany explicó que dejó el libro sin terminar, no porque no le gustara, sino por falta de tiempo. Señaló: antes ya había leído Fahrenheit 451 y El hombre ilustrado. Disfruto mucho del estilo del autor. Me fascina la reflexión filosófica sobre el sentido de la vida que atraviesa la trama. Plantea preguntas como cuál es nuestra meta o propósito e incluso, a partir de uno de los relatos, imaginas reencontrarte con seres queridos que ya no están. Eso llega profundamente. Finalmente, la historia resalta la condición humana: sin importar si estamos en Marte o en la Tierra, siempre pensamos en cosas terrenales. Toda la obra está escrita de manera poética; a medida que la lees, surgen reflexiones sobre el materialismo humano. Cada relato funciona como una fábula que invita a pensar sobre distintos temas.

Alahan contó que no terminó el libro porque compró una edición en la que la mitad está dedicada a la vida y obra de Bradbury. Cuando por fin decidió empezar la lectura, se acercaba ya la sesión de discusión. Lo que más le gustó fue la crónica donde aparecen los misioneros. La obra me recordó a la serie La dimensión desconocida, imaginé toda la obra en blanco y negro y noté elementos de ciencia ficción y magia en cada crónica, como si fueran guiones para esa serie.

En la expedición de los misioneros, uno de los relatos que disfruté mucho, Bradbury toma episodios históricos de la humanidad. Comparo este relato con la llegada de los españoles a México, ya que en la crónica los terrícolas intentan eliminar a los marcianos por no comprenderlos, hasta que uno de ellos advierte que tienen alma. Respecto a la conquista espiritual, menciona que al final reconocen que los marcianos poseen una moralidad superior. Reflexioné sobre qué ocurriría con la iglesia si se descubriera vida fuera de la Tierra, y me agradó cómo el autor plantea que la verdad es parcial y que cuando se descubra vida nueva, se irá completando esa verdad; considera que así Bradbury ofrece una solución para que la iglesia justifique la vida extraterrestre.

Finalmente, comentó que esperaba algo diferente porque había leído Fahrenheit 451 –una novela– y pensaba que este libro sería similar. Sin embargo, son crónicas independientes, aunque relacionadas entre sí. También creyó que sería parecido a la película El marciano de Ridley Scott, basada en la novela de Andy Weir, donde un astronauta debe sobrevivir solo en Marte tras ser abandonado por su tripulación.

Abby señaló: No tenía expectativas previas sobre el libro ni conocía la obra del autor. Sin embargo, al descubrir que Jorge Luis Borges escribió la introducción y lo describió como poeta, mi interés aumentó significativamente. Al comenzar la lectura, me sorprendió gratamente que no se tratara de una obra de ciencia ficción, género que personalmente no disfruto, sino de una obra con marcados componentes psicológicos y sociológicos, ofreciendo un análisis profundo de la naturaleza humana en un contexto diferente. El hecho de situar la trama en Marte sirve para cuestionar críticamente a una humanidad inclinada hacia la autodestrucción.

Destaco especialmente la sensibilidad con la que se expone la perspectiva femenina, en particular cuando la protagonista percibe la llegada de los terrícolas y su compañero marciano, quien, como figura dominante, invalida sus percepciones y sentimientos. Este conflicto se intensifica cuando ella revela haber sido besada por uno de los recién llegados, lo que desencadena una reacción violenta basada en la idea de posesión. Asimismo, encontré sumamente interesante la descripción detallada de las ciudades en el relato.

Fridda. Al igual que Fany, percibí numerosos temas filosóficos en la obra, que invitan a reflexionar sobre las cuestiones planteadas por el libro. Uno de los interrogantes principales es: ¿Para qué vivir? El texto muestra que tanto humanos como marcianos se enfrentan a esta pregunta, donde la respuesta radica en la vida misma y en procurar vivir de la mejor manera posible, aspirando a ser la mejor versión de uno mismo. Resulta particularmente interesante la comparación entre las percepciones artísticas de los marcianos y los terrícolas. Para los primeros, una pintura es apreciada por su belleza y por nacer de la inspiración y destreza de un ser vivo; mientras que los terrícolas pueden, en ocasiones, no otorgar al arte suficiente reconocimiento. Esta contraposición entre ambas especies está bien lograda en esto y muchos otros temas.

Cuando los terrícolas arriban a Marte, la trama nos dice que existen dos razas; una está cerca de la extinción y la otra habita en las montañas azules. Los marcianos han desarrollado habilidades telepáticas y ya no poseen forma humana, sino que se manifiestan como esferas azules. Coincido con la observación de Alahan respecto a que la crónica de los religiosos es la que en lo particular más me impactó. Nos relata sobre 20 religiosos que viajan a Marte para evangelizar dicho planeta. Al llegar, el alcalde de las ciudades terrícolas asentadas informa que existen las ciudades terrícolas y las comunidades marcianas que habitan las montañas. El líder religioso expresa su intención de fundar una iglesia adaptada a la mentalidad marciana e inicia un proceso de indagación sobre las características de los marcianos: altura, color de la piel y otros rasgos, con el fin de determinar cómo debería representarse su divinidad ante ellos. Sin embargo, los demás clérigos señalan la imposibilidad de modificar la imagen del Dios que profesan, puesto que su referencia principal es un Dios crucificado. El líder religioso comenta que los marcianos, al ver su imagen de Dios, muy probablemente no la acepten, pues no encontrarán afinidad con esa representación. Estas reflexiones me llevaron a pensar en cómo las personas tendemos a imaginar a Dios con características conocidas o semejantes a nosotros para fundamentar nuestra fe. Percibí en la trama de estos religiosos que querían evangelizar un paralelismo con las estrategias de mercadotecnia utilizadas hoy en día para "vender" un producto. Me admiró la manera en que el personaje de líder religioso responde a quienes cuestionan el cambio en la apariencia de Cristo: él afirma que la forma sólo es el envoltorio del alma luminosa de Dios, y que lo esencial no es la forma, sino el contenido. Me cautivó la habilidad del escritor para explorar y explicar el significado de Dios desde la perspectiva religiosa. 

Víctor comentó que la religión puede considerarse un medio para la adquisición de conocimiento, ya que suele adaptarse a la información disponible sobre el entorno. Como ejemplo, señaló el caso de los "reyes magos": ni eran tres ni eran reyes, ya que el evangelio sólo menciona que unos magos llegaron desde Oriente. Sin embargo, en ese momento solo se reconocían tres culturas (la negra, la indoeuropea y la euroasiática), por lo que, de acuerdo con la tradición, se facilitó el acceso a la religión.

Faby añadió: ¡Claro! Y son a veces hasta estrategias pedagógicas, más que con el fin de imponer, es encontrar la manera de llegar a las personas, como cuando buscas la mejor manera didáctica de enseñar a jóvenes y a adultos. 

Del episodio religioso que mencionan, la trama del padre Peregrine me resultó especialmente interesante por la profundidad de su anhelo de trascendencia: desea presenciar la segunda venida de Cristo. Personalmente, comparto ese deseo y me pregunto si tendré la oportunidad de vivirlo en primera fila. Los personajes de esta crónica aspiran a ver a Cristo porque son sus servidores, y cuando ellos creen tener la oportunidad de verlo, encuentran en esa figura esférica la espiritualidad máxima; sin embargo, en el relato se nos narra cómo el marciano piensa si decirle o no la verdad de su identidad y el padre Peregrine que cree que ha logrado ver al maestro está en éxtasis. Esta perspectiva me parece fascinante, ya que cada individuo puede interpretar la experiencia desde su marco cultural, cosmovisión y profesión, aspirando a conocer su divinidad o héroe personal. Considero admirable la manera en que el autor aborda esta situación.

Recuerdo que alguien le preguntó al papa Francisco qué ocurriría si se descubriera vida en otros planetas, y él respondió que simplemente habría más trabajo para la Iglesia.

La obra explora tanto los aspectos más oscuros como los más luminosos de la existencia, dejando entrever cierto pesimismo, pero destacando el papel de figuras luminosas como aquel que se dedica a plantar árboles.

Arturo comentó: los religiosos no solo buscan ver a Cristo, sino que incluso aspiran a ser el Mesías. No terminé el libro, sin embargo, resalto varios elementos interesantes, como la reflexión sobre el sentido de la vida, una cuestión insensata según los marcianos: lo importante es vivir. Creo que la humanidad tiende a preguntarse por el significado de la vida en periodos de crisis, como después de una guerra. En la obra, los marcianos concluyen que esa búsqueda es inútil y ven la ciencia como la explicación de un milagro y el arte como su representación; al final, lo verdaderamente valioso es cómo enfrentamos y vivimos cada día.

Uno de los relatos que me gustó fue el de la botellita azul, donde los personajes buscan una botella que contiene lo que es esencial para cada uno. En esta travesía, uno encuentra la muerte y otro elige el whisky, reflejando que cada persona busca algo diferente en la vida, aunque existe la trampa de creer en el libre albedrío; como sociedad, tendemos a imitar lo que observamos. Así, la historia muestra cómo los terrícolas llegan a Marte y destruyen el planeta, mientras los marcianos adoptan la estrategia de disfrazarse y dar a las personas lo que desean. Descubrimos entonces que la mayoría comparte anhelos similares, como querer que Cristo exista de cierto modo o reencontrarnos con seres queridos fallecidos, replicando modelos aprendidos desde la infancia. Señaló que muchos de nuestros pensamientos han sido implantados socialmente y estos paradigmas los llevamos incluso a Marte. La novela refleja las costumbres e ideas del momento en que fue escrita.

Sofy planteó una pregunta sobre cómo interpreta la obra el concepto de libre albedrío. Por ejemplo, aunque yo podría, por decisión propia, subirme a la mesa y ponerme a bailar, es evidente que esto no sería bien visto por quienes me rodean, ni parecería que esa sea la idea de libre albedrío que expone la obra.

Arturo indicó que precisamente lo que no debe hacerse es subirse a la mesa. Son convenciones aprendidas y no se consideran apropiadas. A esas personas que hacen lo que sienten, se les llama locas.

Víctor explicó que, por ejemplo, los niños desconocen estos convencionalismos porque aún no creen en ellos y nadie los ha obligado; por eso actúan como quieren. Sin embargo, con el tiempo serán guiados hacia lo que la sociedad establece.

Faby destacó que el concepto de libre albedrío a menudo se limita a imitar lo que hace la mayoría. Sin embargo, este principio es mucho más complejo y requiere tanto de tu razón como de tu voluntad. Eso no implica actuar sin restricciones, ya que podría convertirse en libertinaje. Según una corriente filosófica, la verdadera libertad no consiste en hacer simplemente lo que se desea; uno es realmente libre cuando actúa con voluntad, razón y responsabilidad.

Myrna: Para mí, leer este libro fue una grata sorpresa; es una obra poética, repleta de imágenes y metáforas. Como lectora, me conmovió profundamente. Aunque el libro parece estructurarse como relatos independientes, percibo que existe un hilo conductor entre ellos. No comparto la idea de clasificarlo como ciencia ficción solo porque se ambienta en Marte y sus protagonistas sean marcianos. La narración está muy bien lograda y permite abordar diversos temas profundos acerca de la condición humana. Me gustaría enfocarme en el final: el capitán plantea una pregunta importante, cuestionando el sentido de buscar algo, cuando se siente en paz donde está. Así como los españoles conquistaron América, los terrícolas buscan conquistar Marte; esto ilustra la tendencia humana al dominio sobre otros, lo que considero un condicionamiento desde nuestro nacimiento. El libro explora ampliamente este aspecto del ser humano. Nos invita a trascender nuestra fisicalidad y valorar lo esencial: el alma y el espíritu. Creo que todos tenemos una conciencia que guía nuestras acciones, y el libre albedrío difiere en cada individuo. A menudo proyectamos nuestras propias carencias en los demás. Lo sobresaliente de este libro es cómo logra entrelazar la realidad histórica del autor con una realidad imaginaria de manera brillante. La obra muestra que la mujer tenía un papel secundario en esa época. Me resultó una lectura profunda y significativa. Las tres expediciones narradas simbolizan el camino del ser humano.

Faby destacó que la historia funciona como una poderosa analogía de la conquista y sus consecuencias; tanto los marcianos como los indígenas sufren la viruela. A lo largo del relato, se percibe el deseo de quienes parten de ser vistos como héroes, igual que los conquistadores buscaban ese reconocimiento. Quienes migran sienten nostalgia por lo que dejan atrás, lo que conecta con el tema de la búsqueda de trascendencia. Los relatos reflejan el anhelo humano de dejar huella y mantener un sentido de pertenencia, expresado con profundidad poética. Lo narrado se asemeja a crónicas más que a una novela, y aunque los personajes cambian, pertenecen todos a la misma época.

Fridda. La reflexión de la obra, para mí, es: si te vas a Marte, si adonde vayas haces un desastre y llevas tu basura, mejor empieza a cambiarte tú. ¿En qué manos está la vida si no son las tuyas? 

Sofy sostiene que los marcianos simbolizan una versión del ser humano despojada de su ego. Según su análisis, la sociedad atribuye al ego nociones de poder, tales como la posesión de bienes, la capacidad de compartir ideas e influir en otros, o el sentido de realización personal. En el relato, los marcianos afirman ante los misioneros que carecen de necesidad de templos, dado que experimentan bienestar interno. Sofy señala que, bajo esta perspectiva, es factible alcanzar la felicidad incluso sin posesiones materiales significativas, aunque las normas sociales establecen expectativas distintas. En definitiva, lo único verdaderamente propio es uno mismo. Además, se resalta que la identidad individual está intrínsecamente vinculada a otras personas; nunca existe una autenticidad totalmente aislada o única.

Finalmente, la idea central del libro es que las personas buscan poder y reconocimiento, pero reflexiono por qué anhelar el reconocimiento externo en lugar de valorarse de manera genuina. Considero que, aunque alcances ese reconocimiento, será solo temporal. Por eso, simplemente vive, pues toda búsqueda de aprobación dura poco. La reflexión del libro debería centrarse en cómo los marcianos vivían plenamente, no en la repetición de patrones humanos en Marte.

¡Gracias a los Tertuliaturos y a Víctor por ser parte de esta sesión enriquecedora! 

¡Hasta la próxima!











Comentarios

Entradas populares