Argumento: Finales de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Un hombre herido viaja en un convoy sanitario por una carretera italiana, pero su estado es tan grave que tiene que quedarse en un monasterio deshabitado y semiderruido, donde se encarga de cuidarlo Hana, una enfermera canadiense. Aunque su cuerpo está totalmente quemado a consecuencia de un accidente sufrido en África, tiene todavía ánimo para contarle a Hana la trágica historia de su vida.
Reseña:
Inicié dando una breve biografía de Anthony Minghella.
Director de cine y guionista británico. Nacido en la Isla de Wight, de padre italiano y madre escocesa, se graduó en la Universidad de Hull. En 1980 trabajó para la televisión en series británicas para la BBC. Fue en 1990 cuando empezó a trabajar en el mundo del cine. Ese año filmó la película Truly Madly Deeply que fue su primer gran éxito de taquilla. Ganó el Premio Óscar al mejor director por su película El paciente inglés, la cual lo consagró al éxito, al ser dicho film merecedor de nueve estatuillas de la Academia. Tuvo dos hijos uno de ellos actor y Hanna fue ayudante de producción de su padre en El talentoso Mr. Ripley. Entre sus exitosas películas están: Cold Mountain y The Reader. Falleció por una serie de complicaciones médicas tras su paso por el quirófano durante el tratamiento de un cáncer de cuello.
Eduardo mencionó que no vio la película en el cine. Fue para esta sesión que la vio en streaming. Sabía que fue una cinta premiada y conocía la época en la que se ambientaba pero desconocía completamente la trama. La describió como una historia trágica, hermosa y romántica, llena de suspenso y emoción, que refleja la tristeza de los amores efímeros de guerra. Habló del "paciente inglés", que en realidad era húngaro y entregó planos a los alemanes, facilitándoles descubrir brechas y caminos en la guerra. El personaje que da caza a los nazis perdona al paciente por amor, aunque considero que éste ya estaba muerto y sólo se aferraba a un recuerdo. Se preguntó sobre el profundo dolor del Conde Lazlo en su desesperación, sabiendo que su amor lo esperaba en la cueva y se estaba muriendo. Señaló lamento la falta de ayuda de los ingleses. Destacó las excelentes actuaciones y concluyó que valió la pena esperar tantos años para verla.
Comenté que soy una gran admiradora del actor Ralph Fiennes. Creo que su habilidad para asumir cualquier personaje es digna de elogio, convenciendo al espectador sin ser encasillado en algún papel en específico. Como mencionó Eduardo, nos convence totalmente en su papel como Voldemort, el antagonista de Harry Potter así como, en el papel del Conde Lazlo en esta película. Además, la fotografía es hermosa, inspira el deseo de visitar las dunas de Egipto.
Sandy mencionó que la filmación de la película tuvo lugar en Túnez y Libia, ya que el desierto de Egipto no cumplía con las expectativas del director. Bruce Willis fue considerado para el papel del paciente inglés, pero estaba ocupado con otro proyecto en ese momento, y fue Kristin quien contactó al director para expresar que ella era la Kate ideal para la historia, lo que llevó a su audición. Sandy vio la película en su estreno en 1995 y en ese entonces el actor Willem Dafoe, quien formaba parte del elenco, estaba en los inicios de su carrera, y ahora se reconoce su estatus de actor consagrado. A Sandy le impresionó la fotografía, la música y la actuación de Juliette Binoche, aunque encontró la escena en la que le cortan los pulgares a Willem Dafoe particularmente intensa. Expresó en la sesión dos dudas: la primera es que le pareció que el personaje del Conde Lazlo podría ser bipolar, dada la variación de sentimientos que sugería podía estar de serio a romántico, sin causa alguna, como cuando Kristin le ofrece los dibujos que hizo para él. Además, se preguntó también si realmente era un conde en la trama. Y si era espía realmente o lo confundieron con uno porque les entrega los mapas.
En mi opinión, la película El paciente inglés se inspira en el libro homónimo de Michael Ondaatje. Esta novela de ficción histórica presenta como uno de sus personajes centrales al Conde László Almásy, quien fue investigador, aviador y soldado austrohúngaro. En la historia, el Conde trabaja como cartógrafo en el desierto. La actuación de Katharine, llevada al desierto por su esposo Geoffrey, es la de una mujer que, al encontrarse con el Conde László, experimenta una química inmediata con él. A pesar de que posiblemente ambos sean conscientes de que es un amor imposible debido a que ella está casada. Ambientada en la época de la Segunda Guerra Mundial, la película nos revela una trama donde Geoffrey, el esposo, es un espía encubierto, y el Conde László, quien no es espía, termina traicionando a su país al entregar a los nazis los mapas del desierto, movido únicamente por el deseo de salvar a su amada Katherine de la muerte. La película demuestra una habilidad magistral para narrar la historia mediante numerosos flashbacks. Aunque la trama comienza en el presente, El paciente inglés va desvelando su historia conforme la recuerda. Me conmovió profundamente que Hana se sintiera maldita por la vida, creyendo que cualquier persona que se relacionara con ella, ya fuera por amistad o amor, moriría. Además, la película destaca la importancia de los libros como símbolos narrativos de historias, siendo el libro el ancla; el día que se cierra el libro, se acaba la vida.
Sandy criticó la trama señalando que Katherine nunca consideró abandonar a su esposo y que el Conde tampoco le propuso que lo hiciera. Esto nos lleva, según Eduardo, a la conclusión de que el Conde solo buscaba una aventura amorosa y que fue solo al final cuando ella decidió quedarse con él. En esa parte de la película, el esposo los descubre pero no los confronta. Eduardo opina que no se trata de un amor imposible, sino de un amor prohibido, condenado al fracaso.
Eduardo comentó sobre la actuación de Willem Dafoe como Caravaggio, cuyo personaje buscaba venganza por las consecuencias que ocasionó el revelar información a los nazis sobre los mapas; es un actor sobresaliente. El desenlace de la película es épico: Hana, la enfermera, sabe que su paciente está a punto de fallecer y el Conde, sin mediar palabra, le solicita que le administre toda la morfina restante. Discutimos que este final plantea un dilema ético, y que guarda similitud con la eutanasia. Eduardo y Sandy se muestran a favor de la eutanasia.
Fany comentó que vio la película por partes y que la forma en que el director presentó la historia le pareció algo compleja. Señaló: al inicio, en el presente, podría confundirse con un sueño o una alucinación, pero luego se revela como una historia de amor apasionado que el paciente está recordando. La trama del paciente inglés, recordando fragmentos de su vida, sugiere que la mente olvida eventos traumáticos que se recuperan cuando algo o alguien evoca esos recuerdos. Personalmente, hay aromas que me transportan a mi infancia. La historia nos cuenta un amor a primera vista en el que ambos personajes (Katherine y el conde Lazlo parecen negar debido a las circunstancias, pero al final, la pasión prevalece. Noté que Katherine fue más persistente con el Conde y me dio la impresión de que el marido Geoffrey se casó más por interés que por amor y esto claramente no tenía futuro. El desenlace me resultó revelador y potente, especialmente por el intento del marido de matarla, sin considerar las consecuencias ni su propio riesgo, aunque creo que el mensaje final de la película no fue del todo claro para mí.
Sindy nos explicó que la Iglesia no aprueba la eutanasia, así como el ensañamiento terapéutico que es el intento de prolongar la vida. Se permite una muerte digna sin dejar morir por deshidratación, inanición o asfixia. Indico: creo que la Iglesia ha modificado sus posturas hacia lo que es más humano. Si bien, no estoy segura de qué haría en la situación real de Hana, pero si nos colocamos en su posición, donde su paciente pende de un hilo de vida y ya ha hecho las paces con su existencia y decisiones, sumado a que dicha convivencia también le brindó paz a Hana, me pareció correcto que se le proporcionara una muerte digna. Una de las reflexiones que me deja la película es que: lo que crees es importante porque puede definir tu vida. El paciente le mostró a Hana que no estaba maldita y le dio esperanza. La película me permitió pensar sobre la capacidad que tenemos para decidir lo que nos sucede. Como cuando decimos "es mi culpa", o "que se mejore", como si pudiéramos cambiar la vida de las personas. Esto no se da así.
La película me resultó complicada; el argumento, centrado en un amor prohibido y una pasión intensa, me pareció que los personajes requerían más desarrollo. La falta de atención por parte del marido fue notable para que ella buscara una pasión. La enfermera, como personaje, me generó menos conflicto; sin embargo, sus acciones durante la guerra, como bañarse en el campo o correr por un sendero minado, me dejaron preguntándome qué estaba sucediendo con ella, ¿por qué actuaba así? Creo que el problema principal de la película es que no se justificaban muchas de las reacciones de los personajes. Tanto el Conde como el esposo de Katherine eran cartógrafos, Geoffrey trabajaba para el gobierno, creo que en mi opinión ninguno de ellos era espía. Percibí que el paciente inglés evitó revelar su verdadera identidad a los policías que le preguntaron por su nombre y nacionalidad para evitar ser condenado de nuevo y etiquetado como espía nazi. Como amante de los libros, me fascinó que el libro fuera un símbolo y ancla y que fuera a través de él como se representara tanto el inicio como el fin del relato. Katherine fue el personaje que más me irritó, aunque su prolongada y solitaria agonía al escribir en la cueva fue conmovedora pues reflexionó sobre sus acciones y el daño causado a su esposo, lo que me llevó a meditar sobre no confundir los roles de cada relación; tu mejor amigo no puede ser tu esposo. Y para mí, Almasy experimentó la agonía de la soledad y el dolor de sus quemaduras de tercer grado.
Fany concluyó diciendo que el amor entre el Conde y Katherine surge en un contexto de guerra, donde la incertidumbre sobre el tiempo que duran las relaciones está presente. Ella no amaba a su esposo y al encontrar a alguien que mostraba un interés genuino, es natural que no midiera el amor que sentía, dado que desconocía cuánto tiempo le quedaba de vida.
Agradezco a los asistentes y echamos de menos a los demás cinéfilos.
¡Hasta la próxima!



Comentarios
Publicar un comentario