Memorial del convento (libro de junio)
Traductor: Basilio Losada Castro
Editorial: Alfaguara
Año: 2016
448 páginas
Sinopsis: Una novela que recorre un periodo de aproximadamente 30 años en la historia de Portugal durante la época de la inquisición. Érase una vez un rey que hizo la promesa de construir un convento en Mafra. Érase una vez la gente que construyó ese convento. Érase una vez un soldado manco y una mujer que tenía poderes. Érase una vez la historia de un amor sin palabras de amor. Érase una vez un cura que quería volar y murió loco. Érase una vez un músico. Érase una vez una passarola. Érase una vez...
Reseña:
En esta sesión nos acompañó Roberto, integrante de Tertuliatura desde hace ya varios años y a quien brindamos un agradecimiento especial por su participación a la inauguración de nuestra sección: "Cuento corto". Asimismo, tuvimos la presencia de una nueva integrante: Laura López, a quién damos la más apapachada bienvenida. A continuación, comparto el cuento de Roberto Andrade, Vidas paralelas.
Inicio del libro:
"Don juan, quinto de este nombre en el orden real, irá esta noche al dormitorio de su mujer, Doña María Ana Josefa, llegada hace más de dos años desde Austria para dar infantes a la corona portuguesa y que aún hoy no ha quedado preñada".
Sandy nos comentó que a pesar de que conoce a Saramago a través de su obra Ensayo sobre la ceguera, el cual leímos en el club y esta abierta a su narrativa, la obra no la atrapó. Se le hizo pesada con mucho vocabulario desconocido. Observó el sarcasmo del escritor para narrar ciertos episodios y nos dijo que sus descripciones son demasiado exhaustivas, ejemplo de ello son los relatos de la procesión y el traslado de la piedra para el balcón del Convento de Mafra, que superan con mucho la descripción del camino a Manderley en la obra Rebeca. No entendió que significaban las voluntades y el final de la obra no le gustó.
Fany nos apuntó que de Saramago ha leído El hombre duplicado y Ensayo sobre la ceguera, libros que disfrutó por lo que tenía buenas expectativas, pero concordó con Sandy, en que tampoco le gustó, no pudo terminarlo y se le hizo muy pesada su lectura. Recalcó que a pesar de que no maneja signos de puntuación, como el guion largo para introducir los diálogos, se le puede seguir el ritmo a la trama y saber quién habla. Sin embargo, utiliza mucho vocabulario en desuso que le impidió avanzar como le hubiera gustado. Admira la capacidad del escritor para atrapar al lector en distintos episodios al mismo tiempo, cual dron que puede estar describiendo lo que pasa aquí y allá. Admitió que llegó al cincuenta por ciento de la obra y le gustaría escucharnos para saber si continúa con su lectura o mejor así lo deja.
Roberto difiere de las opiniones vertidas. Señaló: me encantó el lenguaje que utiliza. Como lector me gusta conocer las palabras que no son cotidianas y es interesante la gramática que utiliza el escritor para poner las palabras, porque al voltear el orden de las mismas, la trama se vuelve riquísima, sin embargo, considero que no es un libro sencillo. Mencionó que el escritor nos habla de una época oscurantista, que tuvo costumbres diferentes a las que tenemos hoy, así como el trato que había entre los diferentes niveles sociales, todo ello nos lo relata Saramago a través de las diferentes historias cotidianas de los personajes. En especial acentúo dos cosas:
* La deducción de porqué Dios no tiene mano izquierda:
"Yo digo que Dios no tiene su mano izquierda porque es a su diestra, a su mano derecha, donde se sientan los elegidos, no se habla nunca de la mano izquierda de Dios, ni las Sagradas Escrituras, ni los Doctores de la Iglesia, a la izquierda de Dios no se sienta nadie, es el vacío, la nada, la ausencia, luego Dios es manco."
Intervine señalando que se me hizo una genialidad del escritor esta deducción, sobre el por que Dios no tiene mano izquierda. Considero que Saramago conoce muy bien la religión católica y es muy creativo para tomar de la historia conocida, aquellos recovecos en la Biblia que pueden ser reconstruidos con ficción.
* La descripción del amor de una pareja singular. Le recuerda a Roberto al realismo de Gabriel García Márquez y para él es poesía escrita en prosa.
"Quiere uno conocer los misterios, y para qué, cuando debería bastarle despertar por la mañana y sentir adormecida o despierta, a la mujer que vino con el tiempo, el mismo tiempo que mañana la llevará, quién sabe si para otra cama, jergón puesto en el suelo, como éste, o lecho de relieves y festones de oro, que no faltan, dar y llevar, trocar y traer, y es locura o tentación del diablo preguntarle, Por qué comes tu pan con los ojos cerrados, si no comiéndolo eres ciega, no lo comas para no ver tanto, Blimunda, porque ver como tú ves es la mayor de las tristezas, o sentido que aún no podemos soportar,"
Roberto nos comentó que efectivamente el conocimiento del escritor de la religión católica es inmenso. No sólo menciona a todos los santos que engalanan la historia, sino también a las iglesias que rodean al Convento de Mafra. En su opinión la narrativa que utiliza trae el deseo de poner en juicio a la religión. Nos hace ver cómo en el siglo XVIII la iglesia estaba metida en la vida cotidiana de la gente, como el gobierno era la iglesia junto con el estado. Si lo vemos en perspectiva es como decir: vean ahora ya es diferente, somos más libres, pensamos de otra manera.
Mencionó también que es importante resaltar el trabajo del traductor, quien tuvo que entender el portugués de esa época y pasarlo al español actual y lo hizo magistralmente. Les anexo la liga sobre el traductor
Basilio Losada Castro.
Sindy comentó que de este autor había leído El evangelio según Jesucristo, por lo que ya conocía su forma de escribir. Considera que sus escritos son más para escuchar que para ser leídos. Lo que le sirvió mucho fue el audiolibro, ya que como maestra le causa conflicto el que no haya signos de puntuación para los diálogos. Sindy nos señaló varios puntos:
* El título del libro nos dice a quién está dirigida la obra y sobre que nos va a hablar. Son las memorias de un convento y habiendo, en mi caso particular, vivido una situación conventual, este libro me interpeló demasiado. Considero que las críticas que hace son reales, sin embargo, me pareció que generalizaba de tal manera que hace ver al lector con que todo en la iglesia está podrido. En mi opinión no todo está fracturado. Entiendo que existan las corrupciones señaladas en el libro, pero generalizarlas es el problema. Los violadores se dan en cualquier ámbito no sólo en el religioso y sí veo la gravedad del hecho cuando es una persona que hace un voto privado y público de pobreza y castidad y a pesar de ello cae en la violación. Es por ello que los católicos deben de ser más cuidadosos, pero no es única y es importante focalizarla. Poner el dedo en la llaga no sirve si no se aporta algo para resolverlo. Me da la impresión de que el escritor hace estas denuncias impresionantes, pero me pongo a pensar ¿Acabar con la iglesia católica es la solución?
* La genialidad del escritor se ve plasmada en la descripción de los acontecimientos como el de transportar la piedra de la que se ha hablado anteriormente, porque con una frase pudo haber dicho lo que costó su traslado y ya, pero no aportaría el sentimiento que quiso trasmitir al lector, la empatía y la dimensión de lo que implicó el hecho.
* En cuanto a la relación de amor entre Blimunda y Baltasar siete soles me pareció autentica. Se muestra en ella el apoyo incondicional entre ambos, el respeto a la otra persona: "Yo nunca te voy a ver por dentro" le dice Blimunda a siete soles, porque verlo significaba hacer un juicio, cuando quieres de esa manera se tiene que dejar ser. En lo particular esperaba otro final, pero me hizo descansar porque lo encontró.
* En general, sentí que el escritor ejerce su maestría en la pluma para hacerte creer lo que él quiere. Considero que, si no has tenido otro tipo de experiencias, te rindes a este conocimiento. Me hizo cuestionarme ¿para qué tipo de lectores va esta obra? Igual y lo recomiendo, pero con una acotación al margen: no le creas todo lo que dice, léelo bajo tu propio juicio.
Roberto comentó que efectivamente Saramago escribe con un mensaje: las religiones son malas. Como ateo y materialista dialéctico concuerda con el autor, y considera que la solución es la ciencia. Agregó que la religión tiene conceptos muy fuertes, como las posesiones diabólicas y la culpa, que impidieron que durante 500 años se diera el avance científico.
Sindy agregó que esto ocurre desde hace muchos años, y no sólo en la religión católica sino en otras culturas y religiones ancestrales que creen que espíritus malignos se introducen en el cuerpo y crean enfermedades. El chamanismo es una de ellas y por ello las limpias con huevo.
Víctor expresó que el primer libro que leyó de este escritor es Ensayo sobre la ceguera. Lo leyó en la vocacional y no lo entendió. Sin embargo, comentó que una vez que entendió que cada personaje empezaba su diálogo con mayúscula después de una coma, le encantó su forma de narrar y se volvió su escritor favorito. No siente que su lenguaje sea rebuscado y claramente nos expone su pensamiento. Después leyó El Evangelio según Jesucristo, genial. Memorial del convento lo leyó hace quince años y lo retomó hoy en Tertuliatura. Concuerda que los puntos vertidos sobre la religión son bastantes duros, pero el punto fuerte de la obra es la historia de amor entre Blimunda y Baltasar. Manifestó que de todos los personajes que ha conocido a través de la lectura, aquéllos que desarrollan el amor en las historias suelen ser los más virtuosos. En este caso, Blimunda tiene el poder de ver el interior de las personas y Baltasar es un soldado manco, personajes atípicos. El escritor nos narra lo mucho que se aman sin decírselo. Sin lugar a dudas, genial.

En mi opinión se me hizo pesada la lectura. Sus descripciones, su forma de escribir sin signos de puntuación para los diálogos y el vocabulario de la época que está ilustrando, pero ya en desuso, contribuyeron a ello. Considero a Saramago un escritor único en el manejo del lenguaje, de los tiempos y con un bagaje cultural envidiable. Lo que más me atrapó en la historia es el amor entre Blimunda y Baltasar siete soles, por ello es que terminé la obra, quería saber que pasaba con ellos. Es interesante ver cómo se conforma esta pareja, cuando se conocen ambos llegan con conocimientos y pérdidas que en este caso no son sólo emocionales sino también físicas y ello no les impide amarse y aceptarse como lo hacen. ¿Cuántas veces conocemos a alguien y no nos conformamos con su ser?
Con el relato sobre el traslado de la laja de piedra que se utilizó para el balcón del Convento de Mafra, Saramago me hizo reflexionar en todo el esfuerzo humano que hubo detrás de tanta belleza. Estas grandes construcciones que hoy se conservan en cualquier lugar del mundo y que actualmente son turísticas e identitarias como basílicas, catedrales, mezquitas, etc.
Me gustó el final de la obra, aunque me hizo sufrir porque al igual que Blimunda, hoy en día, desaparecen muchas personas y sus familiares que los buscan no estarán en paz hasta no encontrarlos. Tal y como fue el caso de Blimunda, que tuvieron que pasar nueve años para encontrar a Baltasar.
A la pregunta de Sindy sobre ¿qué significan las voluntades? Mi versión es la siguiente. Anexo el dibujo original de la Passarola para que se den una idea de cómo era en la historia. En mi opinión tiene mucho simbolismo. La Passarola era un barco pensado para volar. Para ello necesitaba éter, que es una substancia volátil (como los sueños), que iba a ser imantada por el sol y que se encontraba en el techo del barco. En la proa y la popa se encuentran dos bolas de cristal que llevaban las voluntades almacenadas de los hombres y que al ser iluminadas por los rayos del sol permitirían que la Passarola volara. Pero haciendo una similitud con la vida, Saramago me dice que nosotros somos la Passarola. Tenemos un destino y lo que nos mueve a volar o realizar nuestros proyectos y sueños es nuestra voluntad, ese impulso para hacer lo que deseamos y si Saramago dice que la voluntad del hombre es lo que Dios respira, eso significa que tenemos libre albedrío para hacer lo que nosotros queramos con nuestra Passarola. Claro está que hay voluntades que nos orillan a hacer el bien y otras a hacer el mal, es por ello que nuestra Passarolla no siempre está volando, sino que a veces estará en tierra, escondida a obscuras, asumiendo el resultado de nuestras acciones.
Dice Saramago:
Dentro de nosotros existen voluntad y alma, el alma se retira con la muerte y va allá donde las almas esperan el juicio, nadie sabe, pero la voluntad, o se separó del hombre estando vivo o se separa de él con la muerte, ella es el éter, es, pues, la voluntad del hombre lo que sostiene las estrellas, y es la voluntad del hombre lo que Dios respira.
Roberto nos señaló que el concepto de alma no es un concepto religioso, pues se pensaba y aún hoy en día en algunas religiones, se piensa que los animales a diferencia de las piedras sí tienen alma. Después se convirtió en un concepto religioso. Todos los seres racionales tenemos voluntad y podemos o no ejercerla. La voluntad implica ir más allá de lo que tienes, construir cosas. Hay que entender que la época en la que fue ambientada la novela todavía no se había comprendido bien la teoría de Newton sobre la fuerza de gravedad. Ahora sabemos que se requieren otro tipo de cosas para volar aparte del alma, voluntades y éter.
Laura nos dijo que, si bien no pudo completar la lectura, lo que alcanzó a leer le resultó difícil por su gramática.
Myrna y Arturo no pudieron conectarse, pero agradecemos sus participaciones, mismas que les anexo:
"Es una
historia de amor entre Sietesoles y Sietelunas, dos personas peculiares que se
muestran una gran lealtad, consideración y respeto el uno al otro. También me
pareció una historia de sufrimiento humano, de todos aquellos que, de acuerdo
con su condición, se enfrentan al dolor en diferentes contextos, desde la
incapacidad de concebir, la pobreza, la enfermedad, los excesos de la
inquisición, el fanatismo religioso y hasta la perdida de los seres queridos y
la propia muerte. Todo esto se desarrolla mientras Saramago contrasta la
megalomanía del Rey Sol portugués, Juan V, el Magnánimo, y la miseria del
pueblo que construyó el Palacio Nacional de Mafra, considerado patrimonio de la
humanidad en 2019.
Me
resulta curioso que en la traducción al inglés el libro lleve el nombre
de “Baltasar and Blimunda”. A mí me gusta más este título, que el
original en portugués.
En la
historia aparecen personajes históricos, ¡y cómo no!, si es una novela que se
desenvuelve en el siglo XVIII, que van desde la familia real portuguesa, hasta
uno de los precursores de la aeronáutica, Bartolome Lourenzo de Gusmao,
sacerdote e inventor, amante de la física y las matemáticas y perseguido por la
Santa Inquisición.
Me
sorprende la cantidad de detalles desarrollados sobre la “Passarola”, invento de
Gusmao, que existió realmente y que será la antecesora de los globos
aerostáticos, que vuelan por efecto del aire caliente y no tanto por las
voluntades arrancadas a los moribundos en la novela.
Por
otro lado, Domenico Scarlatti, compositor y músico barroco, también hace algunas
apariciones en la novela. Scarlatti, durante su estancia en la corte española,
al servicio de Maria Bárbara, se convertirá en amigo de Farinelli, el más
famoso cantante “castratti” de Opera. Esto último no se menciona en el relato
de Saramago, pero puede ser corroborado con una búsqueda en Internet.
La
novela es plena de pasajes y frases tanto crudos como divertidas; con un critica
a la religión, que en mi opinión raya en lo cómico.
La
riqueza verbal y alegórica de la novela fue para mí todo un reto, por la forma
en que está escrita, con textos de corrido, sin símbolos de puntuación, carente
de identificación de los personajes en los diálogos la mayoría de las veces. En
suma, me pareció una novela de un estilo complejo, diría yo, barroco, es decir,
llena de adornos y retórica, que me resultaron muchas veces difíciles de seguir,
y me provocaron regresar en los párrafos, más de una vez, para tratar de
entender lo que Saramago intenta decir.
Sin
duda extrañe el intercambio en vivo de opiniones e interpretaciones con los
tertuliaturos, pero no quiero dejar pasar la oportunidad de exponerles mis
ideas, al menos, en esta forma asíncrona."
Seguimos extrañando a los ausentes. Gracias a todos los que hicieron de esta sesión un enriquecimiento personal.
¡Hasta la próxima, Tertuliaturos!
Recomendaciones:
Roberto nos recomienda El espejismo de Dios de Richard Dawkins.
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