Mi Patagonia (libro de julio)

Autor: Cristina Rascón

Sinopsis de la contraportada del libro: ¿Dónde empieza y acaba el mundo?, parece preguntarse Cristina Rascón en este libro de crónica viajeras -¿existen acaso las que no lo sean?- que abarca un continente siempre en llamas. De Salvador de Bahía al mar de Cortés, de los ríos de Sinaloa a los de Argentina, de Puerto Peñasco a la Patagonia, del desierto de Atacama al de Altar, de dentro hacia afuera y viceversa, de la realidad mágica al realismo sucio, Mi Patagonia es un viaje interminable en el que el constante movimiento echa raíces, los aeropuertos son hogar y la exquisita prosa de la autora se convierte en una geografía apasionante en la que su yo dialoga con la otredad para entender quiénes somos, en dónde estamos y en qué nos hemos convertido.   


Inicio del libro: "Brasil es Itaparica: una isla en Salvador de Bahía donde, te dijeron, que habría respuesta a todas tus preguntas". 


Reseña: 

Para los Tertuliaturos fue una sesión especial ya que contamos con la escritora Cristina Rascón. Hacía tiempo que me había dado a la tarea de buscar y contactar a tan agradable persona, pero tanto la pandemia como vivencias y agenda saturada, no le habían permitido a la escritora estar antes con nosotros. Todo tiene un tiempo y una recompensa. Fue esta la ocasión para que la escritora e integrantes del club conviviéramos en un espacio seguro y propicio a la charla amena entre amigos apasionados por la literatura. ¡Gracias Cristy, por tu presencia y tu tiempo!

Iniciamos la sesión con la opinión de Irma, quién no pudo estar con nosotros pero nos hizo llegar sus cuestionamientos a la obra. Señaló: no comprendí el libro, tal vez sea porque está por encima de mi entendimiento. Lo tuve que leer dos veces. Es un conjunto de palabras que burbujean como un refresco, no las entiendes, no las comprendes y sin embargo no dejas de mirarlas. ¿Porqué se llama Mi Patagonia?

Cristina Rascón. Este libro lo escribí al principio en forma de apuntes durante una residencia artística otorgada por la fundación Sacatar, en Salvador de Bahía, Brasil en 2012. Cada texto fue escrito por separado y, sería posteriormente, hasta 2018 que tendría continuidad como crónicas literarias. El título del libro es tomado de una de las crónicas que componen la obra y que precisamente es un relato que se desarrolla en Puerto Peñasco, Sonora en una estadía que se prolongó 6 meses antes de regresar a mi tierra natal Culiacán, Sinaloa aunque fui registrada en Sonora. Es por ello que me siento de los dos estados. Mi Patagonia es mi tierra natal, es mi verdadero viaje interno. 

Irma. ¿Por qué yo, lector común, debo leer Mi Patagonia?

Cristina Rascón. Es importante leer a una mujer, que tiene preguntas de mujer: ¿Hay vida después de la muerte?, ¿Qué hay en otras culturas que puede confortarnos cuando hemos sufrido la muerte de alguien cercano? ¿Qué es el amor?, preguntas que se dan desde las sensaciones diarias, desde el lenguaje y su fusión con el español en diferentes países: Brasil, Argentina, Uruguay, México. 

Fany. Tenía sentimientos encontrados. Entendí que era un ejercicio terapéutico en el que la autora escribe esta obra como parte de un proceso de liberación. Me pareció difícil de leer, de repente tenía que releer algunos párrafos para entender mejor lo que me quería decir la escritora. Llegué a creer que quizá era mi pensamiento, dado mucho por mi profesión en Ingeniero en Sistemas. Por otro lado, logré captar esas emociones que platicas cuando hablas de tus pérdidas, y de esa sensación de no lograr encontrarte a ti misma. Considero que es muy valiente de tu parte viajar sola y me imagino que estando en el extranjero, buscas a otras mujeres que hablen tu idioma, pues como entes sociales que somos, buscamos estar en comunidad.  

Cristina Rascón. Como persona siempre le he tenido mucho miedo a la muerte por el sufrimiento que conlleva, casualmente, estos viajes que hice coincidieron con la muerte de mi abuela materna. Por lo que el acercarme a otras culturas, específicamente a la religión afrobrasileña Candomblé, a sus ritos, a su danza, a su cosmovisión, me ha permitido encontrar otra forma diferente de ver la muerte mucho más reconfortante. 

El género del libro es una fusión entre cuento, crónica, poesía y prosa poética. No responde a objetivos de trama como en una novela y el no entender algunas palabras en la lectura es parte de la experiencia de leer. Es importante como lector abrirnos a esa experiencia. 

Cuando empecé mis apuntes del viaje lo escribí manifestando las sensaciones que me provocaba. Después lo pensé como una invitación a viajar para las mujeres. Son pocas las mujeres que viajan solas, y casi siempre lo hacen con amigos o familiares, y creé un alter ego de Cristina Rascón que se llama Lucía, una mujer sonorense en búsqueda de sí misma. Me interesaba que el personaje que viajara no hubiera tenido mis vivencias, que no hubiera vivido 5 años en Japón, que no fuera traductora de poesía japonesa, que no hubiera trabajado en Austria para las Naciones Unidas pero que se cuestionara: ¿por qué siempre había dejado todo a la mitad? e inventar de esta manera una autoficción a partir de las propias experiencias de Lucía.   

Efectivamente somos seres sociales y si viajamos solas, buscamos socializar con quién sea, en mi caso, nunca ha importado el género. 

Rocío. Al igual que mis compañeras, a mí también me costó leer el libro, pero considero que es parte de la literatura el que nos cuestionemos como lectores. ¿Acaso siempre tengo que leer con la misma estructura? La vida misma es así, de compleja y complicada. Yo no tengo experiencia viajando sola, casi siempre he viajado acompañada, pero tengo una hermana que sí viaja mucho. Después de tus viajes Cristina, ¿cómo regresas a tu casa?, ¿hay algún cambio en ti? 

Cristina Rascón. Después de este viaje por Brasil, Argentina, Uruguay, y Puerto Peñasco, me tardé alrededor de 10 meses en regresar a mi casa. La estadía en Puerto Peñasco que iba a ser corta, duró aproximadamente 6 meses, realmente no tenía un lugar de regreso. Pero cuando he viajado y regresado a mi hogar, siempre vuelvo dando la contra a algo o haciéndome la vida más fácil en algo. Y cuando estoy en casa es estar con la familia. Los libros en los viajes son una agradable compañía al viajar sola. En mi estadía en Brasil aprendí portugués y hablo como dicen algunos portuñol. Gracias a ello, leí a escritores brasileños como Clarice Lispector, entre otros. Siempre cuando regresas de un viaje, depende a qué contexto regresas, a uno estresante o a uno relajante, eso de entrada te pone en un mood diferente, pero algo tiene que ser seguro: cuando regreses tienes que traer en tu maleta de viaje más ideas o propuestas para vivir mejor. En mi caso siempre he regresado más creativa y lo aprendido lo utilizo para mejorar.

Hay una diferencia entre turista, viajero y nómada. El turista viaja planeando regresar, y regresa siendo el mismo, esto es, sólo se toma la foto. El viajero va y se transforma y cuando regresa llega con experiencias. El nómada como yo, emprende el viaje, se transforma, se mueve de lugar en lugar y puede ser que decida iniciar una nueva etapa en otro lugar.  

Sindy. Primero quiero agradecerte por enviarme el libro autografiado. Ya lo tengo en un lugar especial donde guardo esta clase de libros, y después decirte que tiene una preciosa edición y comentarte que te admiro porque no todos son tan valientes como tú para retar al lector. Eres muy generosa con nosotros al compartir tus experiencias y hemos tenido el privilegio de conocerte. Lo que me sucedió al leerte es que me causaba conflicto entender si Lucía era Cristina, y si lo que me estaba narrando era confiable y verosímil. Esto me provocó dudas y noté que eso no me permitió abrirme a la experiencia de tus crónicas literarias. Quizá sería bueno que pudieras poner lo que nos has contado, para que el lector supiera de qué va a tratar esta visión que, como lo dijiste, se sale de lo racional para entrar en el terreno de las sensaciones. 

Cristina Rascón. Gracias Sindy por tus palabras, no se me había ocurrido ponerlo dentro del libro. Este libro se editó en 2018 y habíamos quedado con la casa editorial hacer presentaciones. Pero se vino la pandemia y ya no fue posible dar continuidad a dicho proyecto. Quizá será bueno volver a retomarlo para promover su lectura. 

Myrna. Cuando lo leí no me encantó, pero sí me provocó una experiencia estética, de transformación, tuya y mía. Lo vi como un diálogo contigo misma y al igual que tú, Cristina, viajé sola desde muy joven. A los 20 años me fui a estudiar a España, también viajé sola a Costa Rica y posteriormente viaje acompañada de la familia. Es una experiencia diferente y quizá rara porque en esta sociedad las mujeres no viajamos solas. Considero que es un libro con una mirada muy femenina. Se me hizo que hay referencias a Pessoa con la creación del alter ego y me gusto ese guiño. Pessoa es de mis poetas preferidos. En la contraportada del libro escrita por el español Imanol Caneyada menciona que tus crónicas van de la realidad mágica al realismo sucio. ¿En qué sentido es realismo sucio?

Cristina Rascón. Imanol Caneyada es un narrador, periodista y promotor cultural de origen vasco (nota: mexicano por adopción que vive en Sonora). Cuando le pregunté por qué daba dicha descripción, lo que recuerdo que él me comentó, es que se debía al lenguaje soez que utilizaba, a la atmósfera de fantasía y de fantasmas de algunas de mis crónicas literarias.  

Myrna. ¿Cómo se pasa de economista a ser una escritora, traductora y poeta de haikus?

Cristina Rascón. Yo ya era escritora antes de ser economista. Estudié economía en el Tec de Monterrey porque siempre me ha gustado lo social. Me veía en ese entonces trabajando para algún organismo como una ONG en África, y llegué a trabajar como consultora para las Naciones Unidas en Austria. Inclusive tengo un libro sobre La economía del arte. El estudiar economía siempre ha sido un complemento a mis actividades, porque mis estudios me han permitido en la escritura ir de lo micro a lo macro. Esto es, tomar dos o tres elementos de la realidad y escribir sobre ello y como directora de proyectos optimizar mis opciones.

Abby. Me impresiona tu vida y me encantó el libro. Su extensión fue suficiente para viajar a Brasil, Argentina, Uruguay y Puerto Peñasco, y creo que me hubiera gustado más que dichos lugares se representaran con una liga para visitarlos como en un mapa. El primer capítulo me atrapó, nombres que jamás había escuchado, pero me costó mucho entenderlo. Percibí a Lucía y a la escritora como viajera a su interior que va por el mundo pisando incierto, cuando realmente va pisando de manera cierta. Me gustó ver en tu narrativa la manera cómo nos fortalecemos las mujeres y buscamos a otras mujeres para ello, como una abuela o una madre. Considero que cada texto tiene un lector. 

Cristina Rascón. Es cierto, no hay una participación principal de un personaje masculino en las crónicas literarias.       

Fridda. Lo que a mi me gustaría saber es si la escritora, al conocer otras religiones afrobrasileñas como el Candomblé y al Ubanda ¿hubo algún cambio, o una fusión de creencias en ti?

 Cristina Rascón. Sí, hubo un cambio. Hubo un proceso de sanación al conocer mi orixá (nota: espíritus que representan divinidades) y me permitió aceptar que se puede gestar vida de diferentes maneras, me hizo sentir más cómoda en mi sexualidad y me tranquilizó en mis sentimientos hacia la muerte. Hoy en día incluso estoy en un proceso de luto por la muerte de mi pareja, que si bien me ha llevado a momentos fuertes de tristeza, me sobrepongo pensando que él esta a mi lado y no quisiera verme así. 

Sandy. Siento mucho por los compañeros que no nos pudieron acompañar hoy, porque la charla ha sido enriquecedora y la he disfrutado mucho. Lamentablemente no lo pude leer porque estuve viajando y cuando quise comprarlo no lo encontré. Sin embargo, me puse a leer los comentarios que algunos de los compañeros habían hecho del libro y me llamó la atención que les fuera difícil de entender. Me puse a pensar en ese momento que muchas veces estamos dentro de nuestra zona de confort como lectores que cuando leemos algo diferente no queremos cambiar, y es por ello que nos cuesta trabajo. Después de esta plática, ahora quiero leerlo. 

Cristina Rascón. Hay una costumbre en Japón que al final de un libro tiene un capítulo con el nombre "Después de la impresión", en la que el autor escribe en qué circunstancias escribió la obra. Quizá sería bueno integrarlo a este tipo de obras que se salen de lo común. Sandy, le diré a mi casa editorial que no lo encontraste en Querétaro, y te invito a buscarlo en la librería Gandhi y vivir la experiencia. 

Un escritor mexicano, Guillermo Fadanelli, dice que la literatura es conversación, en donde el escritor es confesional en muchas cosas, así que me despido de ustedes agradeciendo la oportunidad de conocerlos a través de esta conversación. 

Fridda: Despido esta reseña agradeciendo a Cristy el espacio que nos brindo para entrar en su casa y en su corazón, así como a los tertuliaturos. ¡Bendiciones para tu vida Cristy!

Redes sociales de Cristina Rascón: 

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Diccionario de haiku

Agrego a la explicación dada por Cristy, una fabula que encontré en el blog http://porchina.blog.cat/ sobre la diferencia entre turista, viajero y nómada. 

"Tres hombres bajaron al mar y gozaron de las playas y de las olas. El primero buscó la multitud y allí plantó su parasol, con música a todo volumen, la botella de licor y los bronceadores. El segundo se fue caminando por la playa mirando las conchas y observando los pájaros. El tercero se alejó y sentado en un acantilado sentía la brisa estrellarse contra su cuerpo y observaba el mar.

El primero es un turista, el segundo quizás un viajero y el tercero es el nómada".

¡Seamos viajeros literarios!






Recomendaciones literarias

La escritora nos recomienda leer: En voz alta, novela de su propia autoría. 








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